El tratado de extradición entre Guatemala y México podría favorecer al ex presidente guatemalteco Alfonso Portillo, acusado de corrupción y repatriado el martes, pues impide que sea juzgado por otros delitos que los indicados en la solicitud de extradición, informó un fiscal.
"Estamos analizando los casos, pero, por lo que vemos, no se podrá (agregar delitos), ya que la extradición la solicitamos solo por peculado, y no debemos violar el tratado", dijo a periodistas el fiscal contra la Corrupción, Omar Contreras.
Portillo (2000-2004) fue repatriado el martes de México a donde huyó en febrero de 2004 tras ser acusado por la Fiscalía de los delitos de peculado, abuso de autoridad, malversación de fondos y desfalco.
Sin embargo, la extradición solo fue requerida por el delito de peculado por la supuesta sustracción de 43 millones de quetzales (5,6 millones de dólares) de 120 millones de quetzales (unos 15,8 millones de dólares) que desfalcaron de las arcas de Ejército en 2001.
Contreras explicó que el acuerdo establece que el extraditado no podrá ser detenido, juzgado o sancionado en el territorio por un delito distinto al que motivó la extradición.
El Código Penal de Guatemala contempla penas de entre tres y 10 años para los condenados por peculado.
El trámite de extradición de Portillo se cumplió en el marco del Tratado bilateral en la materia suscrito por Guatemala y México el 17 de marzo de 1997 y ratificado el 30 de marzo de 2005.