Vicealcalde
Al margen de cualquier simpatía política, voy a dar una sola razón técnica por la cual yo no votaría por Alexis Argüello para alcalde de Managua: Felipe Neri Leiva Orochena. No soy su amigo, ni siquiera lo conozco, pero lo veo en las noticias trabajando por Managua como nunca vi a Argüello. Se siente pues que hay vicealcalde en el pueblo. Entonces, si Argüello ni siquiera pudo ser vicealcalde, ¿cómo podría ser un buen alcalde?
Ser o no ser… capaz
Si me tocara escoger al mejor atleta de los últimos tiempos, tal vez votaría por Alexis Argüello. Argüello tiene muchos méritos como deportista, pero ninguno como administrador. Y hasta quienes le hacen propaganda a su candidatura destacan entre las miles de virtudes que debe tener, su humildad, la gloria que le dio al país, su lealtad o su caballerosidad en el ring, pero nunca su capacidad.
Represalia
Qué pena da ver a la Fiscalía, que dice tener tan pocos recursos para tanto trabajo, en funciones de policía partidaria. Con qué facilidad inventan cargos y delitos, destinan tiempo, personal y medios para hacer extensos interrogatorios a opositores del Gobierno, en busca de delitos que nadie más logra ver. Igual hizo Arnoldo Alemán y su ministro de Gobernación, José Marenco, cuando quiso expulsar del país a la anciana norteamericana Dorotea Granados, disfrazando con ropajes legales su represalia política.
Hordas nicolasianas
Quién no pensó en la Nicolasa Sevilla, o en la Guardia Nacional, cuando una horda paraestatal, liderada por el secretario político del Frente Sandinista, Edgardo Cuarezma, apaleó a un grupo de muchachos imberbes que manifestaban pública y pacíficamente su desacuerdo con el actual Gobierno. Otra vez Tiananmem. Peor propaganda no se podían hacer. Primero, porque tiene que poseer una personalidad muy enferma aquel que sienta alguna simpatía por los agresores, que resultaron ser miembros del equipo de Alexis Argüello, empleados del Estado, y no “indignados vecinos” como los presentó la propaganda oficial. Y segundo, porque los muchachos consiguieron gracias a ellos la propaganda a sus ideas que no hubieran conseguido si los han dejado al sol con sus pancartas.
Animados
Ahora los muchachos del NO se han vuelto famosos. Y me contaba alguien que andaban alegres organizando nuevas protestas. Bien por ellos.
Parodia
Lo mas extraño de todo fue ver a la parte agresora acusando a sus víctimas ante “su” Fiscalía. Qué descaro. Y lo peor es que encontraron delitos que imputarles. Agresión física, tal vez por las manos lastimadas de los camisas azules después de golpear en los estómagos y caras de los muchachos. Daño a la propiedad, posiblemente por las fajas que se destruyeron. Exposición de personas al peligro: hombré, alguien tan gordo como ellos se puede morir del corazón persiguiendo a esos chavalos. Delito electoral: criticar a Daniel Ortega. Traición a la patria: criticar a Ortega. Blasfemia: criticar a Ortega.
Peligro
El problema es que violencia trae violencia. Y esta vez le salió fácil a los apaleadores. Pero mañana puede ser que no sean muchachos de escuela los que tengan al frente. Recuerden que así comenzaron los guardias. Y a los mismos chavalos que alguna vez apalearon, un día los encontraron con un fusil en las manos. Y la historia ya sabemos cómo terminó.