El mal tiempo que afectaba al país desde hace 15 días, finalmente se convirtió en depresión tropical la tarde de ayer. A pesar de esto, las posibilidades de que impacte de forma directa son pocas, informó el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
El fenómeno desarrolló vientos máximos sostenidos de 55 kilómetros por hora, y dejó su posición casi estacionaria para avanzar a 15 kilómetros por hora con rumbo oeste-noroeste, alejando su centro del litoral Pacífico de Nicaragua.
La meteoróloga del Ineter, Marta Castillo, afirmó que para hoy se esperan lluvias intermitentes de ligeras a moderadas en gran parte del país, con mayor fuerza en el noroccidente y centro del país, con vientos que llegarán desde el suroeste-sur.
Tanto el Ineter como el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos, anunciaron la posibilidad de que el fenómeno se convirtiera en tormenta tropical, con lo que el fenómeno alcanzaría vientos de al menos 65 kilómetros por hora y llevaría el nombre de Odile, según la lista de ciclones del Pacífico.
Marcio Baca, especialista en Sistemas de Alerta Temprana ante inundaciones del Ineter, advirtió que los ríos más propensos a desbordarse en las condiciones actuales son el Prinzapolka, Escondido, Coco y Grande de Matagalpa, aunque insistió en que el problema no son los ríos sino el manejo de sus cuencas, ya que sufren despale, contaminación y tienen habitantes muy próximos a sus riberas.
Baca también mencionó que son propensas a inundación Malacatoya, una zona cercana a Tola en Rivas, el río Estero Real, y la cuenca sur del Lago de Managua.
La Defensa Civil tuvo ayer un día “suave”. Junto a la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), repartieron alimentos y otras ayudas a los 5,069 refugiados, y desactivaron dos albergues.
Sin embargo, ya activó los Centros de Operaciones de Desastres (CODE) en el Caribe y mantuvo reforzado el centro, sur y Pacífico del país.
COMISIÓN ECONÓMICA APOYA DESEMBOLSO
Francisco Aguirre Sacasa, presidente de la Comisión Económica, manifestó ayer que la Asamblea Nacional apoyará la solicitud que hizo ayer el ministro de Transporte, donde pide una partida de 100 millones de córdobas para iniciar a lo inmediato la reparación de carreteras y caminos productivos.
Sacasa señaló que le envió al ministro de Hacienda y Crédito Público una carta, donde le solicita incluya en su propuesta de reforma presupuestaria una partida para el Ministerio de Transporte e Infraestructura para garantizar que estas obras se lleven a cabo.
“Es urgente y oportuno que se garantice el debido presupuesto para atender esta emergencia. No podemos dejar que nuestras carreteras se dañen todavía más y que la producción del país quede estancada por falta de acceso. Creo que los fondos podrían salir de la sobrerrecaudación fiscal que hemos tenido este año y de las subejecuciones de proyectos, para destinar esa plata a obras de reparación de carreteras”, destacó.
MICROPRESAS AL LÍMITE
Luego de una evaluación de los daños provocados por las lluvias, en el que se incluyó una inspección a la laguna de Tiscapa, el vicealcalde de Managua, Felipe Neri Leiva Orochena confirmó que “las micropresas están llegando al límite, y podrían desbordarse si les continúa cayendo más agua”.
Hasta ahora, las micropresas Bariloche en el barrio Naciones Unidas, Las Colinas, y la de San Isidro de la Cruz Verde, son las que han recibido más agua.
“Tienen niveles preocupantes, porque si se desbordan inundarán más barrios de los que ya están afectados”, dijo Leiva Orochena.
Mientras tanto, el director de Obras y Servicios Municipales, Rafael Lara, informó que la comuna ya está trabajando en obras de descargue de las presas, para evitar que se rebasen con rapidez.
En Managua hay 16 micropresas en todo el territorio, que evitan las inundaciones en varias decenas de barrios.
AULAS VACÍAS
Las lluvias registradas durante las últimas dos semanas han provocado un vacío en las escuelas del territorio nacional, informó el ministro de Educación, Miguel De Castilla. El ausentismo de los estudiantes se elevó en aquellos días que las lluvias iniciaron antes de las siete de la mañana. Sin embargo esta institución no ha suspendido las clases y tampoco aplicará sanciones a los alumnos que han faltado a clases.
“Hicimos por teléfono un diagnóstico, y a las siete de la mañana habían llegado muy pocos alumnos por este problema. Ha habido interrupción de clases en algunos centros, por mucha lluvia”, dijo De Castilla, quien reveló que por ahora sólo cinco centros escolares en Managua, Nueva Segovia y Granada están siendo utilizados como albergues.
El funcionario manifestó que en el albergue de la Escuela Rafaela Herrera, en Malacatoya, los directores entregaron a los afectados la alimentación escolar que tenían para los últimos meses de clases. De Castilla no descartó donar los alimentos de otros centros escolares, para los damnificados albergados. Una nueva dotación de alimentos será entregada a los directores de los centros, al pasar las lluvias.
OTRA VIVIENDA DESTRUIDA
Producto de las lluvias, la vivienda de Petrona Luisa Chávez, 85 años y José Benito Chávez, 75, colapsó en el barrio Guadalupe, de Santa Teresa, Carazo. Los ancianos resultaron ilesos.
Los vecinos del lugar, al ver que los ancianos no cuentan con la ayuda de ningún familiar, decidieron darles albergue en sus viviendas, mientras las autoridades toman cartas en el asunto.
(Colaboración de Anne Pérez, Roberto Morales, Maryórit Guevara, Jonathan Rivera).