El Presidente de Ucrania, Víctor Yúschenko, disolvió la Rada Suprema (Legislativo) y convocó a elecciones parlamentarias anticipadas tras el enésimo fracaso de la coalición de partidos que protagonizaron en 2004 la “Revolución Naranja”.
“Estoy profundamente convencido de que la coalición democrática se rompió debido a la ambición política de una sola persona”, aseguró Yúschenko, en una alocución por televisión grabada, ya que se encuentra en Italia de visita oficial.
Yúschenko, que mantuvo consultas durante varias horas con todos los grupos parlamentarios, se refería a la primera ministra Yulia Timoshenko, su aliada formal, pero con la que ha mantenido una tormentosa relación política desde la revolución.
El líder ucraniano acusó a Timoshenko, primera ministra desde diciembre pasado, de “anteponer los intereses personales a los nacionales” y de “ansias de poder”.
“El propio Bloque Yulia Timoshenko (BYT) resultó rehén de sus líderes. Ellos están dispuestos a sacrificar todo: el idioma, la seguridad y hasta las perspectivas de integración europea”, insistió.
Aunque el Presidente ucraniano no anunció la fecha de los comicios, la prensa ha aventurado que éstos se celebrarán en los próximos tres meses.
BYT tachó de “anticonstitucional” la disolución de la Rada, al tiempo que adelantó que será muy difícil de llevar a cabo las elecciones en tan poco tiempo.
“Yúschenko necesitaba las elecciones adelantadas para fortalecer su poder y tener una nueva oportunidad para reforzar sus posiciones de cara a las elecciones presidenciales de 2010. Pero a él ya nada le va a ayudar”, señaló Andréi Portnov, líder de la fracción parlamentaria de BYT. Timoshenko era contraria al adelanto de las elecciones.