La corrupción y los problemas de propiedad son aspectos en los que Nicaragua tiene que trabajar insistentemente, según el último informe “Índice de Libertad Económica 2008”, elaborado por The Heritage Foundation y The Wall Street Journal, presentado en Nicaragua con el auspicio de la Fundación Nicaragüense de Desarrollo Económico y Social (Funides).
James Roberts, investigador principal del Centro para la Economía y el Comercio Internacional (CITE), de The Heritage, explicó que el indicador permite valorar las condiciones que ofrece un país para la realización de negocios y las condiciones favorables en ese sentido.
Destacó que el estudio está basado en lo que denominan las “diez libertades económicas”, que son libertad de empresa, de comercio, fiscal, tamaño del gobierno, libertad monetaria, de inversión, financiera, derechos de propiedad, libertad con respecto a la corrupción y libertad laboral.
ECONOMÍA ALGO LIBRE
Según el Indicador, “la economía de Nicaragua es libre en un 60 por ciento, por lo que ocupa la posición 81” de una lista de 157 países.
Tiene niveles relativamente altos en lo que se refiere a libertad de comercio internacional, libertad laboral, de inversión y tamaño del sector estatal.
Sin embargo, en el otro extremo destaca la fuerte debilidad del país en cuanto a libertad de derechos de propiedad y frente a la corrupción.
“El sistema judicial es ineficaz para hacer cumplir los contratos y está sujeto a injerencia política”, afirma el documento.
En este aspecto, sostiene que los procedimientos para obtener licencias comerciales son difíciles, pero destaca que el gobierno hace esfuerzos para racionalizar el proceso regulatorio.
En el tema de la propiedad, el informe es particularmente duro al señalar que “en la década de los ochenta los sandinistas destruyeron la economía y suprimieron los derechos humanos” y “en noviembre del 2006 el ex líder sandinista Daniel Ortega ganó la elección presidencial”.
En cuanto al tema de la propiedad, indica que “a pesar que afirma haber abandonado sus principios marxistas y haberse convertido a los ‘mercados justos’ y la democracia , ha mostrado poco interés por restituir las propiedades confiscadas a sus legítimos dueños o trabajar por el estado de derecho”.
Mario Arana, director ejecutivo de Funides, señaló que el informe es oportuno por cuanto “nos permite compararnos con otros países valorando nuestras debilidades y fortalezas en el ambiente de negocios”.