Una será protagonizada por dos equipos que se conocen de memoria y no se tienen mucha simpatía. La otra ofrece un duelo entre novenas que hace apenas un mes luchaban a muerte por entrar a los playoffs y cuyo ganador reaparecerá en la Serie Mundial por primera vez desde la década de los ochenta.
Nada mal para las series de campeonato, que se inician hoy (6:22 p.m.) cuando los Filis de Filadelfia reciban a los Dodgers de Los Ángeles por el cetro de la Liga Nacional.
La pulseada de la Americana se pondrá en marcha mañana con los Medias Rojas de Boston de visita en Tampa Bay. De colistas en su división las últimas tres campañas, los dueños de casa Rays están a cuatro triunfos de avanzar a la Serie Mundial.
En ninguna hay un claro favorito.
Los Dodgers están encantados con la presencia del enigmático artillero Manny Ramírez, quien lleva el número 99 en su camiseta.
No cabe duda que hoy por hoy es el bateador más temido de la postemporada tras amasar promedio de .500 con dos jonrones en la barrida de tres juegos que su equipo le endosó a los Cachorros de Chicago.
“Vine e hice mi trabajo. Siento que es una bendición el haber venido aquí”, afirmó Ramírez.
Dodgers y Filis —que igualaron 4-4 en la campaña regular— fueron rivales frecuentes más o menos hace un cuarto de siglo, con tres enfrentamientos cuando las series de campeonato eran al mejor de cinco partidos. Los Ángeles se impuso en 1977 y 1978, mientras que Filadelfia se llevó el banderín en 1983.
Ramírez se encontrará en la caseta rival con un personaje muy importante en el desarrollo de su carrera.
Charlie Manuel, el mánager de los Filis, fue el primer mentor del dominicano cuando éste era un prospecto de los Indios de Cleveland a inicios de los noventa. También fue el coach de bateo de Cleveland en 1994, el año en el que Ramírez completó su primera campaña completa en las Mayores.
Los Dodgers tienen a Joe Torre como mánager y la coyuntura en la que se encuentra es una a la que está bastante acostumbrado. Éste es su décimo tercer año seguido en postemporada, un lapso que incluyó cuatro campeonatos en Nueva York.
Fue por eso que fue contratado por los Dodgers, que no pasan a la Serie Mundial desde su triunfo en 1988 sobre los Atléticos de Oakland.
Torre sintió un alivio al sortear la primera ronda esta vez, después que sus Yanquis quedaron fuera en esa instancia los tres últimos años.
“Me había mal acostumbrado con tantas veces en los playoffs”, bromeó Torre. “Las series de cinco juegos son como un lance de los dados. Siempre me asustaron, incluso cuando ganamos”.