Unas 30 mil víctimas y seis mil millones de dólares suman las pérdidas que han dejado los desastres en Nicaragua, en las últimas cuatro décadas. Este y otros datos fueron facilitados esta mañana por el secretario ejecutivo del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), el coronel Ramón Arnesto Sosa, durante la celebración del Día Internacional para la Reducción de Desastres.
Los números abarcan desastres que marcaron la vida de muchos nicaragüenses, como el terremoto de Managua 1972, el sismo de Masaya en 2000, y los huracanes Joan (1988), Mitch (1998) y Félix en el 2007.
En el mismo evento, el profesor José Antonio Milán, consultor del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), advirtió que el cambio climático ya está impactando en Nicaragua, porque hay un descenso de 0.6 a 1.6 por ciento de las precipitaciones, como producto del fenómeno de El Niño, y en 100 años, bajará a menos del 20 por ciento, mientras que las temperaturas se elevarán en un cuatro a cinco grados centígrados.
Por su parte Marcio Vaca, representante del Instituto de Estudios Territoriales (Ineter), advirtió que la mejor manera de mitigar los efectos es empezar a desarrollarse el cuido de las cuencas.
Este año han muerto más de diez personas y las pérdidas ascienden a 100 millones de córdobas como producto de las lluvias de los últimos 19 días que han azotado a la población nicaragüense.