La policía costarricense inspeccionó esta mañana varias cuarterías ubicadas en San José, sitios donde hay alta concentración de inmigrantes nicaragüenses que conviven hasta en condiciones insalubres.
Las autoridades verificaron la condición migratoria y judicial de 570 personas, entre nacionales y extranjeros, pero solo dos personas requeridas por la justicia fueron detenidas, informó el Ministerio de Seguridad Pública.
La primera detención fue la de un sujeto apellidado Angulo Mena, sobre quien pesaba una orden de captura en su contra por el delito de robo simple. Seguidamente fue capturado otro de apellidos Sosa Sosa, el cual contaba con una de presentación por falsedad ideológica y fraude.
Así lo confirmó el subdirector de la Fuerza Pública en San José, capitán Juan Carlos Arias, quien agregó que "los oficiales de la Fuerza Pública, la Unidad Canina, la Dirección de Investigaciones Especializadas (DIE), la Policía Turística de Seguridad Pública junto con efectivos de la Policía Especial de migración y de la Municipal participaron en el trabajo de hoy".
Como resultado de la inspección hecha por los policías en diversas cuarterías capitalinas, también notificaron a diez extranjeros, entre los que figuran siete nicaragüenses, un colombiano, un salvadoreño y un hondureño.
Además, dos mujeres y tres hombres procedentes de Nicaragua fueron aprehendidos y serán deportados por estar en condición migratoria irregular.
En las siete cuarterías visitadas se halló cinco armas blancas (tres cuchillas y dos punzocortantes), mismas que quedaron confiscadas por el grupo policial.
Por otra parte, en una habitación encontraron diversa mercadería oculta, en la que se encontraba gran cantidad de lentes, perfumes, ropa, entre otros artículos que se confiscaron.