La representante de la organización salvadoreña Colectiva Feminista para el Desarrollo Local, Mariana Moisa, reiteró ayer que se convertirán en “la piedra en el zapato” del Presidente nicaragüense Daniel Ortega, si éste no desiste de visitar ese país.
El posible viaje de Ortega a finales de mes a la Cumbre Iberoamericana, que se realizará en El Salvador, despertó las protestas de distintas organizaciones de derechos humanos y grupos feministas.
Según Moisa, iniciarán una jornada de protestas en un “acto solidario con las feministas nicaragüenses que están siendo perseguidas por el Gobierno de Ortega”.
Además, explicó a LA PRENSA que presentarán una carta a Amnistía Internacional, para “que tome cartas en el asunto” y “valore cómo (Ortega) maneja el país”.
Estas organizaciones realizaron un plantón el pasado lunes frente a la Embajada de Nicaragua en El Salvador, para entregar una carta de protesta.
Sin embargo, no fueron recibidas. En la carta dirigida a Ortega, pedían “detener la persecución” a las feministas.
Mencionó que tiene previsto visitar en los próximos días la Cancillería de su país, para pedir al Gobierno que declare “non grato” a Ortega.
Otro de los motivos del rechazo al mandatario es por la acusación de violación que hiciera en su momento su hijastra Zoilamérica Narváez Murillo.
“No nos desanima que ella (Narváez Murillo) haya retirado la demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, porque el hecho sigue estando y desde nuestro punto de vista sigue siendo un violador con poder”, insistió Moisa.
En tanto, Benjamín Cuéllar, representante del Instituto de Derechos Humanos de la UCA de El Salvador, aseguró que es inmoral que “un violador asista a una Cumbre dedicada a la juventud”.
“Si el Gobierno (de El Salvador) decide no declararlo ‘non grato’, nosotros lo declararemos ingrato”, comentó.