“Centroamérica: creciente vulnerabilidad en seguridad alimentaria”, “Advierten sobre vulnerabilidad creciente en áreas protegidas”, “Centroamérica no aprovecha su potencial energético”, “Centroamérica poco preparada para enfrentar compleja situación internacional”.
Éstos no son titulares de periódicos sobre la situación actual de América Central. Se trata de conclusiones del informe Estado de la Región en Desarrollo Humano Sostenible, presentado ayer por un grupo de organizaciones e instituciones nacionales e internacionales ligadas al desarrollo sostenible en Centroamérica.
Los precios de los alimentos crecieron un nueve por ciento en el 2006, en el 2007 el alza fue del 25 por ciento, y continuó subiendo en el 2008, indica el informe, en relación con la vulnerabilidad alimentaria.
El documento advierte que con un incremento del 15 por ciento en los precios de la comida, el número de personas en extrema pobreza podría elevarse en un 15 por ciento en Centroamérica. De hecho, en Nicaragua uno de cada diez niños sufre desnutrición.
Sobre la vulnerabilidad en áreas protegidas, el informe advierte que “la pérdida de cobertura forestal y escasez de recursos financieros y humanos para resguardar su biodiversidad, ponen en riesgo su rico patrimonio natural”.
Señala que el hombre es el principal destructor de la naturaleza, y sólo se cuenta con 1,500 guardaparques para resguardar 125,000 kilómetros cuadrados de bosques.
Es normal que el país que atenta contra sus recursos naturales no aproveche su potencial energético, y así lo indica el informe.
Centroamérica sólo aprovecha el 18 por ciento de su potencial energético, mala noticia, especialmente si se toma en cuenta que fuentes más importantes son renovables.
Por el contrario, la región aumentó en 557 por ciento su consumo de hidrocarburos entre 1990 y 2006.
Los temas anteriores, y otros que presenta el documento, forman una cadena de explicaciones sobre la pobreza de la región, pero también su “condena” de futuro.
Con las deficiencias internas, Centroamérica “no puede enfrentar los nuevos desafíos del contexto internacional”, como la geopolítica de seguridad y las exigencias de la inserción económica, según el informe.
Esto se debe, no sólo a que sirve de pista para el narcotráfico, sino también al alto costo de la canasta básica, la alta factura petrolera, poca educación, mano de obra poco calificada, altos niveles de pobreza y población emigrante, medio ambiente degradado, débiles Estados de Derecho, entre otros, que aparecen en el documento de 656 páginas.
El informe fue realizado por más de 400 personas. Presenta más de 200 indicadores sociales, del año 2004 al 2007.