El respeto a los derechos laborales de las mujeres y los jóvenes continúa siendo el más violentado a nivel mundial, de acuerdo con Amparo Francés Civera, delegada del Instituto Social de Cooperación y Desarrollo, quien participó en la Jornada Mundial de Acción por el Trabajo Decente.
“La incorporación de la mujer en el mundo laboral lo está haciendo en condiciones mucho peores que el hombre, con salarios más bajos, con riesgos de acoso sexual, de ser despedida al quedar embarazada y una serie de violaciones”, apuntó Francés, quien también considera que en las zonas francas no se respetan los derechos laborales.
Para Luis Sánchez Cabrera, secretario general de la Central Sandinista de Trabajadores, no sólo los bajos salarios y las escasas condiciones laborales constituyen violación a los derechos de los trabajadores, sino también las prohibiciones y hasta amenazas que el empleador impone ante las organizaciones sindicales.
Sánchez considera que en Nicaragua las instituciones bancarias, lejos de ser los centros de trabajo ideales, se convierten en flagrantes violadores al derecho de organizaciones sindicales, al no permitir que sus empleados se asocien aunque la Constitución Política lo establezca.