Impreso y a colores. Así se quedará, por mucho tiempo, la propuesta municipal para desviar el recorrido de uno de los dos cauces que desembocan en las aguas de la laguna de Tiscapa y que se ha convertido en la principal fuente de contaminación de ese cuerpo de agua.
Un ternero putrefacto y toneladas de basura plástica y de otros materiales flotando ayer sobre las aguas de Tiscapa, confirmaron que el cauce que nace en Las Sierritas, pasa por San Isidro de la Cruz Verde, la Carretera a Masaya, Plaza El Sol, el barrio Jorge Dimitrov y desemboca en la laguna, es la principal fuente de contaminación de la única laguna cratérica dentro de una ciudad en Centroamérica.
Por eso, las autoridades municipales planificaron el desvío de más de un kilómetro del cauce mencionado, para mandar las aguas contaminadas a la planta de tratamiento de aguas negras en Managua y luego arrojarlas al lago Xolotlán.
“El cauce seguiría casi la misma ruta, pero en vez de desembocar en la laguna se desviaría al sector del Colegio Loyola, cruzaría la Carretera Norte, hasta llegar a la planta”, informó el vicealcalde Felipe Neri Leiva Orochena, quien ayer realizó una inspección sobre la laguna.
El proyecto también contempla mejoras en la infraestructura de la micropresa Los Gauchos, la cual recibe y limpia el agua que llega de las zonas altas de la ciudad, para luego verterlas en la laguna.
LO QUE FALTA
El dicho popular de que “el papel aguanta todo” parece ser el caso del proyecto documentado y presentado por la comuna, porque a pesar de su especificación y beneficios para evitar más contaminación a Tiscapa, todavía no hay capacidad económica para ejecutarlo.
“Necesitamos cincuenta millones de dólares para poner el proyecto en ejecución, y no los tenemos”, admitió el vicealcalde, quien también hizo el llamado a la población capitalina a no botar basura en los cauces.
La comuna ha invertido diez millones de córdobas en este año sólo en el proceso de descontaminación de Tiscapa, sin embargo, según indicó el vicealcalde capitalino, la medida más “rápida y efectiva” consiste en que los managuas se abstengan de botar sus desperdicios en los cauces. Eso evitará que menos agentes contaminantes lleguen a Tiscapa.
Por su parte, el director de Patrimonio Histórico y administrador de Tiscapa, Roberto Sánchez, declaró que la comuna no limpiará la laguna hasta que las lluvias disminuyan su frecuencia.
“No vamos a limpiar ahorita, porque en cuanto llueva se vuelve a ensuciar, entonces vamos a esperar”, indicó Sánchez.
La limpieza de Tiscapa podría superar los 600 mil córdobas.