Prohibido. Desde ayer, el Gobierno de Nicaragua, a través del Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez, prohibió los procedimientos de adopción de menores que no puedan ser atendidos por sus padres debido a situaciones de pobreza.
La resolución, suscrita por la Ministra de la Familia, por la ley, María Isabel Muñoz González, establece que la medida garantizará que las familias que viven en situación de extrema pobreza reciban una atención integral que les permita recuperar capacidades para la crianza de sus hijos.
Marcia Ramírez dice que esta resolución está enmarcada en el Programa Amor impulsado por el actual Gobierno con el objetivo de reducir el número de niños que deambulan por las calles. “Estos niños tienen derecho a crecer al lado de su familia de origen”, expresa.
La resolución emitida por Mifamilia argumenta que “es un derecho humano fundamental de los niños y niñas crecer bajo el amor, cuidado y protección de una familia”.
Ramiro Blanco, secretario general de Mifamilia, recordó que los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a medidas de prevención, atención y educación que su condición requiere por parte de su familia, la sociedad y el Estado.
“A miles de niños y niñas de nuestro país se les ha privado de este derecho producto de las situaciones de extrema pobreza y falta de políticas públicas que atiendan a la niñez”, añadió Blanco.
Según el Gobierno, las adopciones por situación de pobreza violan el derecho de los niños de crecer al lado de su familia de origen, lo que dio paso a la suspensión de todo proceso de adopción en casos de menores que no puedan ser atendidos por sus padres por situación de pobreza.
Blanco añadió que “garantizaremos a las familias que viven en situación de extrema pobreza atención integral para que recuperen capacidades para el cuido y crianza de sus hijos”.
La adopción de niños se podrá hacer únicamente cuando se hayan agotado las posibilidades de ubicarlos en su familia de origen. Esto implica, procesos legales y sociales de investigación que garanticen la comprobación del abandono total del niño y la idoneidad de la familia adoptiva.
Con este método, Ramírez asegura que cientos de niños regresarán a sus familias de origen una vez que se demuestren que éstas tienen condiciones para asumir la crianza de éstos. “Vamos a determinar por qué los niños no están con ellos, analizaremos la inserción laboral de estas familias y procederemos a decidir la situación del niño”, añadió.