El candidato presidencial por el Partido Republicano de Estados Unidos, John McCain, se comprometió ayer en el debate de campaña contra su rival demócrata, Barack Obama, a requerir que el Gobierno renegocie las hipotecas de propietarios individuales y las haga más accesibles, una propuesta amplia para ayudar a las familias en apuros económicos.
“Es mi propuesta. No es una propuesta del senador Obama. No es una propuesta del presidente (George W.) Bush”, dijo el candidato en los primeros momentos del segundo debate presidencial cuando faltan cuatro semanas para las elecciones.
Los dos candidatos debatieron sobre un escenario en la Universidad de Belmont, en Nashville, Tenesi, en una contienda que ha favorecido recientemente a Obama, tanto en encuestas nacionales como en los Estados cruciales en la búsqueda por llegar a la Casa Blanca. Algunos sondeos dan hasta 11 puntos de diferencia de Obama a McCain.
El debate giró en torno a la crisis económica, el paquete de rescate del Gobierno, la energía y la reforma de la cobertura sanitaria. El senador Barack Obama insistió en que la actual crisis económica es el “veredicto final de las políticas económicas fallidas de los últimos ocho años” que encabezó el presidente Bush y que fueron “respaldadas por el senador McCain”.
Tal y como estaba previsto, ambos se acusaron mutuamente de su papel en la crisis financiera. McCain acusó a Obama de ser el segundo mayor receptor de donaciones en el Senado por parte de individuos de Fannie Mae y Freddie Mac, las dos gigantes del sector hipotecario ahora en quiebra.
Obama contraatacó diciendo que el director de campaña de McCain, Rick Davis, tiene una participación en una compañía de cabildeo de Washington que recibió miles de dólares mensuales de Freddie Mac hasta recientemente. Y dijo a los presentes que lo escuchaban: “Ustedes no están interesados en políticos que se acusan; están interesados en el impacto sobre ustedes”.