Los temores de una recesión mundial empujaron a la baja los precios del petróleo, que cayeron del nivel de 90 dólares por barril. El precio del crudo ligero con bajo contenido de azufre para entrega en noviembre cayó 6.07 dólares, el 6.4 por ciento, para colocarse en 87.81 dólares por barril en la Bolsa de Nueva York.
Fue la cuarta sesión negativa consecutiva para el petróleo y su nivel más bajo desde el 6 de febrero.
Wall Street sufrió ayer otra sesión extraordinaria y traumática, en la que el promedio industrial Dow Jones cayó hasta 800 puntos, su mayor pérdida en una sola jornada, antes de recuperar terreno para cerrar con un retroceso de 370 unidades.
El catalizador de la caída, que también llevó al Dow Jones debajo de las 10,000 unidades por primera vez en cuatro años, fue la creciente desesperanza de los inversionistas de que la extendida crisis crediticia cobrará un alto precio a nivel mundial.
Mientras, Estados Unidos sigue sus esfuerzos para superar la crisis, los inversionistas han llegado a la conclusión de que el plan de rescate del presidente George W. Bush por 700,000 millones de dólares y las medidas tomadas por otros gobiernos no descongelarán rápidamente los mercados crediticios.
Este sentir envió a la baja en picada los precios de las acciones en Estados Unidos, Europa y Asia, y llevó a los inversionistas a colocar su dinero en la seguridad relativa de la deuda gubernamental estadounidense. Los temores de una recesión mundial también empujaron a la baja los precios del petróleo.
“El hecho es que la gente está asustada y lo único que están haciendo es vender”, dijo Ryan Detrick, estratega técnico de Schaeffer’s Investment Research. “Los inversionistas están limpiando sus carteras y deshaciéndose de todo, porque nada parece estar funcionando”.
Las ventas fueron tan extremas que sólo 264 emisoras registraron alza en el NYSE, mientras que 2,986 retrocedieron.
Esta es una señal contundente si se toma en cuenta que el mercado de valores es considerado como uno de los principales indicadores económicos, en el que los inversionistas tienden a comprar o vender en base a su percepción sobre dónde estará la economía en seis o nueve meses.
CACERÍA DE OFERTAS
El Dow Jones llegó a perder en la sesión hasta 800.06 puntos antes de recuperar terreno en una jornada irregular al presentarse una cacería de ofertas, para cerrar con una caída de 369.88 unidades, el 3.58 por ciento, a 9,955.50, descendiendo por debajo de los 10,000 puntos por primera vez desde el 29 de octubre del 2004.
Las conjeturas entre los corredores hacia el final de la sesión de que el retroceso del mercado había sido suficientemente grave como para que la Reserva Federal tomara otras medidas para aplacar los mercados también ayudaron a las acciones a repuntar de sus niveles más bajos de la jornada.
La Fed anunció ayer que pagará intereses sobre las reservas de los bancos comerciales y que ampliará sus programas de créditos a los bancos en problemas.
“Si no se puede decir que estamos sobrevendidos ahora, no sé qué puede decirse. Cuando menos estamos listos para un repunte, si no para algo más”, dijo Bill Stone, jefe de estrategia de inversión de PNC Wealth Management.
El Dow superó su mayor pérdida previa en un día, de 778 unidades, que sufrió la semana pasada cuando los inversionistas temían que el Congreso no aprobara el plan de rescate financiero.
Los indicadores más amplios también descendieron: el índice Standard & Poor’s 500 bajó 42.34 unidades, el 3.85 por ciento, a 1,056.89, mientras el compuesto Nasdaq perdió 84.43 puntos, el 4.34 por ciento, a 1,862.96.
El índice Russell 2000, de las empresas más pequeñas que cotizan en bolsa, cayó 23.49 unidades, o 3.79 por ciento, a 595.91. En Asia, el índice japonés Nikkei 225 cerró con pérdida de 4.25 por ciento.