La caída de las remesas enviadas a Centroamérica y México, por la crisis financiera en Estados Unidos, es “un golpe bastante fuerte” que amerita un programa regional, dijeron ayer lunes en la Ciudad de México legisladores centroamericanos.
“Es un golpe bastante fuerte el desplome de los envíos de remesas, que empieza a sentirse” en los países centroamericanos, dijo Alejandro Solórzano, presidente de la comisión de Relaciones Internacionales del Parlamento Centroamericano.
Solórzano destacó la importancia económica de las remesas al enumerar el monto que reciben algunos países de la región.
“En El Salvador son casi tres mil millones de dólares; Guatemala anda en unos cinco mil millones de dólares; Nicaragua andará por unos 1,500 millones de dólares anuales”, estimó.
Esos montos son equiparables a los de las exportaciones de esos países, “y si eso cae, se cae la economía indudablemente”, advirtió.
Los efectos por la caída de las remesas pueden encararse con “el diseño de políticas públicas” regionales, consideró a su vez Mirna Castro, diputada de Honduras.
TEMEN POR LOS MIGRANTES
Castro advirtió que los efectos económicos pueden estar acompañados de un “aumento en las violaciones a los derechos humanos de los migrantes”.
Las remesas enviadas a México por sus emigrantes sufrieron en agosto una caída global del 12.2 por ciento con respecto al mismo mes del 2007, la peor baja desde 1995, y sumaron en los primeros ocho meses 15,553 millones de dólares, equivalentes a una caída anual de 4.2 por ciento, reportó la semana pasada el Banco Central de México.
PARA MUESTRA UN BOTÓN
Tan sólo en el primer semestre del año, Michoacán, un estado de México, dejó de percibir 17 millones de dólares en remesas, respecto al mismo período de 2007, y se espera que durante todo el año este ingreso caiga alrededor de tres por ciento, dijo por su parte a la AFP la secretaria técnica de la Secretaría de Migrantes del estado, Griselda Valencia.
Según cifras del Banco Central, Michoacán recibió 2,262 millones de dólares en 2007, monto “casi igual al presupuesto que recibe el Estado” anualmente del Gobierno Federal, precisa Valencia.
Michoacán desde hace 30 años depende de las remesas, reconoce la funcionaria, quien anuncia que el gobierno izquierdista del estado prevé el regreso de muchos connacionales.