Alrededor de 20 mil habitantes de las comunidades aledañas a Río Coco y Prinzapolka, serán los primeros beneficiados con la traducción al miskito del método de alfabetización Yo, Sí Puedo.
Desde ayer, los primeros 500 juegos, entre cartillas y vídeos, del método que en miskito se lee “Yang, Lika Sipsna”, se encuentran listos para iniciar en noviembre una lucha contra el analfabetismo, que en Río Coco alcanza el 40 por ciento, mientras en Prinzapolka el 54 por ciento.
La traducción del método fue promovida y financiada por la Asociación de Educación Popular Carlos Fonseca Amador, a cargo del profesor Orlando Pineda, quien realizó la entrega oficial del método a las autoridades de la Costa Atlántica Norte.
Durante el acto de entrega el profesor Pineda ofreció un emotivo discurso en el que realizó una retrospectiva desde los años ochenta cuando inició el proceso de alfabetización, hasta la traducción del método Yo, Sí Puedo, una idea que asegura surgió en el año 2006.
En ese entonces la Asociación de Educación Popular Carlos Fonseca Amador impulsó, junto al ministro de Educación Miguel Ángel García, una campaña de alfabetización para la cual el Estado proporcionó cinco mil televisores, igual número de cartillas y VHS que llevaron la luz de la enseñanza a ochenta mil habitantes.
HECHO HISTÓRICO
El profesor Pineda, a manera de agradecimiento por el apoyo brindado, entregó durante el acto, un paquete del método en miskito a Juan Bautista Arríen, representante permanente de la Organización de Naciones Unidas para la Ciencia, la Cultura y la Educación (Unesco) y otro a Mario Valle, presidente de la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional.
“Esto es algo histórico porque por primera vez en Nicaragua se traduce el método al miskito; esto fue posible gracias al esfuerzo de los técnicos de la fundación y no sólo es una obra de arte; esto es oro por su contenido y por los hombres que lo van a llevar adelante”, dijo Valle.
El respeto a la idiosincrasia de las comunidades de la Costa Atlántica es notable en el vídeo, que presenta a una maestra vistiendo ropa propia de su cultura, además se respeta la lengua miskita que contiene menos letras que el castellano.