El balazo de una escopeta calibre 12 casi le quita la vida a Pablo Avendaño Salinas (26 años).
Salinas dijo que al momento que probaba el arma salieron perdigones, incrustándosele uno en el tórax. El paciente será remitido hoy al Hospital Escuela Oscar Danilo Rosales, de León.
“Yo estaba ebrio y estaba de loco probando el arma hechiza”, dijo el muchacho, habitante del barrio periférico Alex Centeno.
ESPOSA PREOCUPADA
Oneyda Rivas, con cuatro meses de embarazo, lo vigilaba ayer en sala de cirugía del Hospital España y refiere que le preocupa la salud de su esposo, puesto que en radiografía le aparece una sombra negra en el pulmón derecho.
Médicos del centro asistencial chinandegano informaron que el paciente presentaba un orificio de perdigón, que le salió en el costado derecho del cuerpo.
También le detectaron una fístula o llaga que le provocaba secreción, la cual no tiene salida. En el hospital leonés le harán una nueva cirugía para injertar piel y será valorado por un neumólogo.
Avendaño dijo que desconoce si la Policía Nacional supo del incidente.
POLICÍA INVESTIGARÁ
El portavoz policial, subcomisionado Justo Zamora, reconoció que en los barrios periféricos los jóvenes manipulan armas y tiradoras.
El oficial dijo que esta vez iniciarán las investigaciones por el uso de un arma ilegal y la violación de la Ley 510.