El vicario de la Catedral de Managua, padre Bismarck Conde, aconsejó ayer a los nicaragüenses “a no escuchar las voces que dicen voten nulo”, sino más bien los instó a salir a votar masivamente a las urnas electorales el próximo 9 de noviembre.
Durante la homilía, Conde también instó a los candidatos que se disputarán las 146 alcaldías del país a no hacer promesas de campañas irreales, que luego no puedan dar frutos y que se queden en papeles.
Recomendó también a los aspirantes a la silla edilicia, diseñar programas dirigidos a resolver los problemas de salud, educación, viviendas, trabajo, acceso al agua e infraestructura que afecta a los municipios del país.
FRUTOS DE PROMESAS
“Yo diría que ahora todo mundo anda en campaña, todos los candidatos andan ofreciendo sus planes, sus proyectos a los municipios del país, Dios espera que hayan frutos buenos en estos candidatos. El Señor les pide que su viña, que son cada uno de los municipios, den buenos frutos para esa viña”, expresó.
El religioso dijo que los nicaragüenses esperan “que los candidatos que van asumir las sillas edilicias en los municipios den frutos y que no se queden sólo en las palabras”.
El clérigo añadió que actualmente “todo mundo habla bonito de los proyectos, pero se pueden quedar en papeles hermanos; frutos quiere el Señor”.
A tan sólo 35 días de celebrarse las elecciones municipales, la mayoría de los candidatos todavía no ha presentando en concreto sus planes de gobierno municipal, en caso de ganar las elecciones.
PANORAMA ELECTORAL
Actualmente cinco partidos se están disputando la Alcaldía de Managua, entre los más fuertes figura el Partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) con el ex boxeador, Alexis Argüello, y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) con Eduardo Montealegre.
A diferencia de años pasados, en noviembre próximos sólo se elegirá a los alcaldes, vicealcaldes y concejales de 146 municipios, de los 153 que existen en el país.
En meses pasados, el Consejo Supremo Electoral determinó cancelar las elecciones en siete municipios del Caribe norte nicaragüense, debido a las afectaciones del huracán Félix que azotó esta zona el año pasado.