Ningún simpatizante sandinista, de los casi cien que armados de machetes, garrotes, piedras y encapuchados atacaron a una caravana de vehículos el pasado 20 de septiembre, fue detenido por la Policía.
Los agitadores fueron señalados de bloquear unos 13 buses donde viajaban más de 350 ciudadanos hacia una concentración cívica en León con resultado de cinco heridos.
El jefe policial, comisionado mayor Marvin Castro Orozco, refirió con reserva que independiente que uno de los grupos haya estado esperando la pasada del otro, ambos eran manipulados y a estas alturas “los ánimos podrían caldearse” si se acusa a cinco o seis personas.
“Hay gente manipulada, es complicado que vaya a pagar gente que nada tiene que ver en el asunto”, justificó el jefe policial.
En declaraciones la semana pasada del segundo jefe policial comisionado Lee Edwin López dijo que solicitaron valoraciones de Medicina Legal a los cinco lesionados, además documentaron información, pero dijo que es la oficina de Relaciones Públicas la encargada de emitir criterios.
“En 20 días tenemos la obligación de brindar el informe a la parte que acusa, en este caso al diputado Luis Callejas”, manifestó.
Callejas denunció a las turbas por agresión, amenazas y daños en el vidrio delantero de la camioneta que conducía marca Toyota, color blanco, propiedad de la Asamblea Nacional. “Me tomaron declaraciones y la Policía identificó a algunas personas”, precisó Callejas.
Sin embargo, al consultársele si le habían informado de algún detenido, simplemente dijo que “nadie” y mencionó ayer que llamaría al jefe policial para conocer avances de las averiguaciones, mientras rechazaba que quienes asistían ese día a la marcha eran gente manipulada.
Uno de los cuatro pasajeros lesionados fue Dionisio Acosta García (41) originario de El Realejo, cuya herida en el cráneo y oreja izquierda ameritó 22 puntadas en el Hospital España. En Chinandega la campaña arrancó el sábado 27 de septiembre sin violencia.