“El acero de guerra” prometido por el presidente Daniel Ortega contra sus enemigos se dejó sentir ayer, cuando un grupo de jóvenes estudiantes, que llegaron a protestar frente al oficialista Canal 4 en contra de su Gobierno, fue sacado del lugar a punta de golpes y puntapiés por seguidores y dirigentes orteguistas.
El hecho inició a eso de las 3:00 p.m., cuando los universitarios que conforman el Movimiento Juvenil NO, acompañados de mantas y pancartas, se apostaron frente al Canal 4, desde donde gritaban “No a la dictadura” y “No al pacto”.
Eso enojó al diputado sandinista Evert Cárcamo, quien salió molesto de sus oficinas y, sin mediar palabras, le dio un golpe en la cara a uno de los jóvenes manifestantes.
Cárcamo, quien por años ha dicho ser fiel defensor de los derechos de los jóvenes y que los llama “mi gente”, justificó su golpiza al afirmar que los protestantes le gritaron “vice pandillero”, frase que calificó como ofensiva para los jóvenes pobres del país.
“Si alguien llega a tu casa y te ofende y quiere entrar a tu casa, tenés que defenderte”, dijo el legislador, quien reconoció que ninguno de los estudiantes intentó ingresar a las instalaciones del medio de comunicación.
“A mí no me ofenden, ofenden a los jóvenes pobres, porque éstos no son jóvenes pobrecitos, se mira que andan en carritos y son chelitos”, añadió.
CUAREZMA: “NO FUE VIOLENCIA”
Pero el acto de violencia de Cárcamo fue más allá. Minutos después del incidente, al lugar se presentó un grupo de civiles encabezados por el polémico Víctor Cienfuegos y Edgardo Cuarezma, fieles seguidores de Ortega.
Visiblemente furiosos, los orteguistas se abalanzaron sobre los jóvenes, a quienes rodearon y les destruyeron sus mantas y pancartas.
Algunos de ellos se quitaron sus fajas y golpearon incesantemente a los estudiantes, hasta retirarlos tres cuadras de las instalaciones de Canal 4.
Para Cuarezma lo ocurrido no fue un acto de violencia, sino un acto de defensa por parte de los trabajadores de Canal 4 y “pobladores” que apoyan el Gobierno.
En cambio, Cienfuegos sí vio violencia, pero la justificó al decir que ellos (la turba) llegaron a “defender este patrimonio del Frente (Canal 4)”. En realidad, el Canal 4 lo maneja la familia Ortega Murillo.
El diputado liberal Eduardo Montealegre calificó como un acto “terrorista” y “bochornoso” la actitud del diputado Cárcamo y dijo que demuestra el nivel de intolerancia y “la actitud dictatorial que está implantando el presidente Ortega en Nicaragua”.