El municipio de Tipitapa carece de alcantarillado sanitario y sus pobladores utilizan letrinas y sumideros, que favorecen la contaminación ambiental.
También hay poca cobertura del servicio de agua potable, insalubridad ambiental, déficit de viviendas, caminos rurales y calles urbanas en mal estado, y todas éstas son necesidades que una Administración municipal debe tomar en cuenta.
Aunque Tipitapa no posee extensas costas en el litoral del Pacífico o grandes y místicas reservas naturales como otros municipios del departamento de Managua, este territorio, ubicado al noreste de la capital, tiene su propio potencial turístico, listo para ser mejor promocionado y provechoso.
Tipitapa cuenta con baños termales, a los que se les atribuye propiedades curativas y son quizá su principal atractivo turístico o al menos el más común que, según cuentan los administradores del lugar, ha interesado a inversionistas extranjeros.
Otro atractivo local es la histórica hacienda de San Jacinto, donde se libró la famosa batalla entre fuerzas militares norteamericanas y nicaragüenses el 14 de septiembre de 1856, y que está bajo su jurisdicción.
La casa y corrales de la hacienda San Jacinto son monumentos nacionales visitados todos los años en la misma fecha por miles de nicaragüenses que celebran la heroica hazaña de los nicaragüenses comandados por el General José Dolores Estrada, hoy Héroe Nacional, junto a Andrés Castro, el sargento que en esa misma batalla derribó de una pedrada a un miembro del ejército contrario que pretendía saltar los corrales de la hacienda.
Sin embargo, el potencial turístico que podría aprovechar la ciudad pierde atractivo por los problemas con la limpieza y la recolección de basura y el desorden del mercado municipal, que parece extenderse sin control con puestos ambulantes y negocios de todo tipo en las viviendas, calles y andenes aledaños.
Características locales
La primitiva ciudad de Tipitapa estuvo asentada en un paraje ubicado hacia el sector suroeste de la actual población y se estima es una de las zonas de la antigua población de Managua.
Los primeros pobladores del territorio fueron los chorotegas, que por su ubicación geográfica eran conocidos con los nombres de dirianes y nagrandanos. Los dirianes tenían como principales poblaciones: Jalteva, Diriomo, Niquinohomo, Jinotepe, Diriamba, Masatepe, Masaya, Nindirí, Managua, Tipitapa y Mateare.
Existen dos versiones sobre el origen del nombre de Tipitapa. La primera señala que el nombre es de origen mexicano y significa: “Telt”, piedra; “petlat”, estera o petate, y “pan”, adverbio de lugar; es decir, “Lugar de los petates de piedra”.
La segunda versión anota que Tipitapa procede de las voces “Tpitzin”, que significa “corto o pequeño”; “alt”, agua o corriente; y el adverbio de lugar “apan”; es decir, en la inmediación de un pequeño río o pequeña corriente.
La población fue fundada en 1755 con el traslado de su antiguo asiento, por el hacendado Juan Bautista Almendárez, quien construyó una ermita y el primer puente de Tipitapa.
El pueblo se erigió con el nombre “San José de Tipitapa”, por iniciativa de Almendárez, y creció tan rápido que pidió un nuevo corregimiento con cabecera en el pueblo de Tipitapa.
En el siglo pasado, durante la década de los setenta y ochenta, el municipio se estableció como zona de desarrollo ganadero debido a la cercanía del agua y buenos pastizales. En la agricultura los principales cultivos eran el algodón, caña de azúcar, sorgo, ajonjolí, maíz, frijoles y hortalizas. Pero en los noventa descendieron los niveles productivos.