La población de Bonanza aún tiene serios problemas para acceder al servicio de energía eléctrica, a pesar de que el municipio tiene una central hidroeléctrica propiedad de la empresa minera Hemconic.
El Gobierno local creó una empresa municipal de servicio eléctrico que compra y distribuye 400 kw de energía, pero no tiene la capacidad de instalar más servicios a la población, a pesar que la concesionaria de la mina se comprometió a mantener los servicios de energía y agua a la población.
El servicio de agua también está limitado a un sector de la población, una gran mayoría aún no goza de ese servicio.
El territorio Mayangna Sauni As está ubicado en este municipio, ahí existen comunidades indígenas, la mayoría de ellas a pesar que tienen recursos naturales como el bosque, viven en extrema pobreza y en la zona no existe el servicio de energía eléctrica.
La minería artesanal se ha desarrollado por esfuerzos propios de los pequeños mineros, quienes tienen dificultades para acceder al financiamiento y lograr el desarrollo de esa actividad. Sólo algunas cooperativas lograron un crédito otorgado por el Gobierno Regional.
Con inversiones propias, algunos mineros han desarrollado pequeños planteles con motores, piedras y motores de vehículos para procesar el material aurífero, ante las dificultades que tienen para obtener una orden de la empresa para procesar su material.
La orden de proceso de material es conocida como la programación y es entregada a las organizaciones de pequeños mineros y algunos beneficiados lo venden hasta en dos mil córdobas.
Las comunidades requieren de mejores caminos de penetración para sacar su producción, sobre todo las comunidades indígenas.
Hace falta más escuelas y centros de salud para llevar estos servicios, sobre todo en las comunidades más alejadas del municipio.
Hace falta más inversión en la infraestructura deportiva, la población del casco urbano demanda la construcción de un parque infantil y proyectos de construcción de vivienda.
CARACTERÍSTICAS LOCALES:
Las exploraciones de los recursos naturales no renovables de la Costa Caribe se iniciaron en 1880, con el descubrimiento del oro y plata en el distrito minero de Bonanza.
Su actividad minera fue interrumpida varias veces, hasta que se asentó a partir del comienzo de la década de los cincuenta y desde entonces hasta la fecha la principal actividad económica de este municipio está ligada a la minería.
Bonanza es un municipio multiétnico, que basa su economía en la minería, especialmente la artesanal, es considerado uno de los municipios con mayor eficiencia en la conservación de su manto boscoso, especialmente en las reservas forestales de Cola Blanca y Bosawas.
La conservación de sus bosques, cascadas, lagos artificiales y el pintoresco paisaje urbano, lo convierten en un potencial turístico que hasta la fecha no ha podido desarrollarse.
En los últimos años este municipio se ha convertido en el destino de miles de familias que migran del interior del país en busca de mejores oportunidades, creando presión en los servicios básicos y acelerando el avance de la frontera agrícola.
Aunque Bonanza ha sido un pionero en la defensa de su flora, fauna y cuencas hídricas, la amenaza al equilibrio ecológico es favorecida por la falta de visión y beligerancia de las autoridades.