San Pedro de Lóvago es un municipio calmo, muy conservador, pero con muchas necesidades.
Hacen falta proyectos para construcción de caminos y para dar mantenimiento a los ya existentes.
Se necesita reforestar a orillas de las cuencas hídricas, impulsar proyectos de mejoramiento de techos y construir más viviendas, pues hay un déficit de 500 casas.
Hay desabastecimiento de agua, se necesitan impulsar proyectos de saneamiento, electrificación rural y un mercado municipal.
Los pequeños productores urgen de créditos y hay gran necesidad de que en el municipio se creen fuentes de empleo.
Cabe destacar que la mayor parte de la población trabaja en el campo o fuera de la localidad ante la falta de empleo en la ciudad.
CARACTERÍSTICAS LOCALES
Este pueblo ha tenido distintos asientos desde sus orígenes, siendo el actual sitio la cuarta localización. Históricamente se conoce a los antepasados indígenas de Lóvago como los lovaguenses y lovigüiscas, éstos fueron víctimas de invasiones, saqueos y plagios de parte de las tribus de la región de la Costa Atlántica, siendo obligados a buscar refugio en diferentes lugares de la región chontaleña, ubicándose en cuatro grandes asientos:
El primer asiento tuvo lugar en el paraje La Pintada, 3.8 kilómetros al norte del actual poblado. El segundo asiento se ubicó en terrenos de la finca de don Agustín Vega, el tercero en las inmediaciones de la entonces Villa de Acoyapa. En este lugar la población vivió más de un siglo.
La aridez de las tierras de la región occidental de Acoyapa y la sequía persistente de aquellos tiempos, motivaron a que gran parte de los lovaguenses se establecieran en la región montañosa de las inmediaciones del río Mico, en las proximidades de sus primitivos asientos.
En 1860 se radicó en el Valle de Esquipulas la familia Hurtado, con el tiempo el paraje tomó el nombre de Valle de los Hurtado. A partir de este último año, se acentuó la fuga de los lovaguenses hacia el Valle del Hurtado.
Esta circunstancia determinó para que habitantes del municipio de Lóvago solicitaran al prefecto del departamento de Chontales la necesidad de levantar información para recoger de la casi abandonada población de Lóvago el voto de sus vecinos para el traslado definitivo y oficial al Valle de los Hurtados (cuarta y última ubicación).
Por voto unánime se acordó el traslado total al Valle de los Hurtados y con fecha 15 de junio de 1864, el gobierno del general Tomás Martínez, acordó trasladar el antiguo pueblo de Lóvago del departamento de Chontales, al sitio llamado El Valle de Los Hurtados a orillas del río Mico y la nueva población llevaría el nombre de San Pedro de Lóvago.
En diferentes lugares del municipio existen jeroglíficos y pictografías rupestres, especialmente en Piedras Pintadas, de la comarca del mismo nombre. Sin embargo lo más notable que existe es una plataforma o “enlosado” de forma rectangular, antiquísima, en el paraje La Unión que los vecinos llaman la Ermita.