Una de las necesidades más urgentes en San Carlos es la construcción de plantas de tratamiento de aguas negras para acabar con la contaminación del río San Juan.
Construir más caminos de penetración y mejorar las calles del casco urbano de la ciudad.
Construir pozos de agua potable para mejorar este servicio, sobre todo en las comunidades más alejadas de la localidad donde la población se abastece por medio de ríos o mediante ojos de agua.
Otra demanda es el financiamiento a los pequeños y medianos comerciantes para mejorar la infraestructura de sus establecimientos.
Construir un malecón turístico, mejorar los hoteles, ya que muchos de éstos no cuentan con la infraestructura adecuada para albergar a turistas.
Reforestar áreas sobre el río San Juan y construir albergues para los cientos de migrantes que llegan al departamento para ingresar a Costa Rica legal e ilegalmente.
Construir centros de salud y escuelas en comunidades localizadas en zonas fronterizas.
Ampliar la presencia policial y del Ejército de Nicaragua en comunidades cercanas a Boca de Sábalos y San Juan de Nicaragua, son otras de las demandas de los pobladores.
También se plantea como necesidad ordenar el mercado municipal y crear centros alternativos de diversión.
CARACTERÍSTICAS LOCALES:
De momento no existen documentos que permitan conocer con exactitud el año y la fecha en que la ciudad fue fundada, pero algunas hipótesis señalan que pudo ser en 1527, con el nombre de Nueva Jaen.
No obstante, algunos investigadores sostienen que no es así, porque un documento de la época colonial con fecha del 12 de abril de 1679 indica que el obispo de Nicaragua, Fray Andrés de las Navas y Quevedo, informó al Rey de España la necesidad de fundar una ciudad en la “boca del desaguadero”, como se le llamaba durante la colonia al departamento de Río San Juan.
Dada la importancia que para España significaba el desaguadero de la laguna, como le llamaban al Lago de Nicaragua y su desagüe natural, el Río San Juan, no puede negarse la posibilidad de que la antigua ciudad de Nueva Jaen haya ocupado el actual asiento de San Carlos, tal y como lo afirmó el historiador y sacerdote guatemalteco Domingo Juarros, quien atribuyó la fundación de la ciudad española al capitán Gabriel de Rojas.
En 1866 el escritor Mark Twain pasó por San Carlos y cuatro años más tarde hizo lo mismo el naturalista inglés Thomas Belt, quien llegó a la ciudad tras un largo viaje a través de las explotaciones de caucho que existían a lo largo del Río San Juan.
Durante los años de la dictadura de la familia Somoza, San Carlos se dividió en dos clases sociales, los pobres, que conformaban la mayor de la población, y un pequeño sector con un gran poder adquisitivo, que se reunía regularmente en la Casa Verde, un club social que se construyó en propiedades pertenecientes a las familias Mayorga, Salazar y Braganca.