De más de cien personas que asistieron al foro sobre la participación en el presupuesto municipal de Managua, en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli), menos de diez conocen y han participado en cabildos municipales de Managua.
La falta de participación en los cabildos no ha sido sólo por falta de “ánimo” de la población.
El poco acceso a la información municipal, la falta de detalles en la información suministrada por las autoridades municipales y el poco conocimiento sobre dónde y cómo funcionan los cabildos municipales han sido grandes limitantes que obstaculizan la participación de la población, explicó el periodista y analista político William Grigsby, quien participó en el foro sobre la viabilidad del presupuesto participativo en el municipio de Managua.
Sin embargo, aun con las limitantes señaladas, el presupuesto participativo puede realizarse siempre que la población organizada esté dispuesta a participar.
“La clave para el presupuesto participativo está en que haya condiciones en la organización popular. Pero, para eso debe haber conciencia y eso a su vez, eso implica información”, indicó Grigsby.
LA IMPORTANCIA
Aunque el término “presupuesto participativo” es muy conocido en las asociaciones municipales y menos reconocido entre la población que no pertenece a estos grupos, el concepto puede ser una clave del desarrollo.
Según explicó Marvin Castro, funcionario de la Cooperación alemana para el desarrollo y experto en transparencia municipal y presupuesto, el presupuesto participativo permite que los ciudadanos participen en asambleas de barrios, lleguen a consensos y luego participen, sin delegar su poder de decisión en líderes municipales, en la definición de prioridades municipales.
Luego, los mismos ciudadanos deben continuar la “cadena” de participación y fiscalizar que la inversión en el municipio se está ejecutando de acuerdo al consenso alcanzado. El proceso de la participación concluye en la fiscalización de la inversión, tomando en cuenta la calidad, el costo y la utilización de la obra municipal.
“Las alcaldías tienen entre sus funciones el aumento de las recaudaciones, la prestación de servicios públicos y la creación de infraestructura de servicios. En todos esos elementos debe estar la población”, dijo Castro.
NO HAY MECANISMOS
En la actividad, promovida por la Asociación Martín Luther King y el Centro Interuniversitario de Estudios Latinoamericanos y Caribeños (CIELAC-Upoli), el más de centenar de asistentes se quejó por la falta de mecanismos para participar en la elaboración del presupuesto municipal y en la fiscalización de la ejecución de los fondos.
“Muy pocas veces hay apertura en los cabildos municipales, se hace y pregunta de todo, pero el abordaje de los problemas reales se queda en un vacío que no se llena con los discursos del Alcalde o el Vicealcalde” , criticó por su parte Francisco Zúniga, miembro del Movimiento Comunal Nicaragüense en el Distrito Tres.
Al respecto, Grigsby indicó que, efectivamente, “el cabildo municipal se ha constituido en un proceso burocrático. Pero a la fecha, no hay marco legal que promueva un presupuesto participativo”.
En Managua, la discusión del presupuesto municipal debe empezar el 16 de octubre próximo, sin embargo, la comuna capitalina sigue en negociaciones para definir el procedimiento.
Róger Mayorga, jefe de la bancada del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) en el Concejo de Managua, informó que las reuniones a lo interno de la comuna para llegar a un consenso en el documento final ya están establecidas.
Sin embargo, las autoridades municipales aún no han planificado la ejecución de algún mecanismo que permita la participación de la población al detalle. Es decir que, por el momento, el método tradicional de los cabildos seguirá siendo aplicado.