Empresarios bolivianos propusieron ayer facilitar los trámites arancelarios y no arancelarios con Venezuela, para dinamizar las exportaciones a este mercado con medidas como un “fondo rotativo” de 500 millones de dólares para agilizar los pagos.
Este planteamiento lo hizo el presidente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Ernesto Antelo, en el foro ¿“Por qué no exportamos más a Venezuela?”, que su institución organizó en La Paz junto con la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb) y al que asistieron representantes diplomáticos de Cuba y Venezuela.
Miembros de ambas instituciones empresariales lamentaron los problemas que enfrenta Bolivia para exportar “mayores volúmenes y más productos con valor agregado” a Venezuela.
Criticaron que dos años y medio después de la implantación del Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP), que contempla beneficios comerciales entre Cuba, Venezuela y Bolivia, las ventas al país caribeño “no crecen como se esperaba”.
Para el presidente de Caneb, Eduardo Bracamonte, este acuerdo “no logró ir más allá de una concepción política, sin haber cumplido las expectativas que tenía el sector privado y exportador”.
“No puede ser que terceros países que ni siquiera tienen un TCP vendan más a Venezuela que Bolivia”, dijo al respecto Antelo, quien señaló que “el país debería estar exportando por lo menos el doble” de las cifras actuales a este país.
Por ello, los empresarios sugirieron “la eliminación de cupos y trámites engorrosos de importación” para beneficiar los intercambios comerciales entre ambos países.
Las exportaciones bolivianas a Venezuela significaron el 0.6 por ciento de los casi 50,000 millones de dólares que importó Venezuela del mundo en 2007, según los datos aportados en el seminario. Además, el 90 por ciento de esas ventas se concentran en sólo cinco productos.