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La construcción de una refinería en Centroamérica, contemplada en la Iniciativa Mesoamericana de Desarrollo Sostenible, el antiguo Plan Puebla Panamá (PPP), podría quedar en el limbo, ya que ninguna empresa presentó oferta durante la licitación que cerró la semana pasada.
El ministro de Energía de Guatemala, Carlos Meany, aseguró que las empresas que adquirieron las bases de la licitación decidieron no presentar oferta alguna, debido a los altos costos que implica la construcción de la refinería, informó el diario Prensa Libre, de Guatemala.
La refinería necesitaría una inversión de entre 5,000 y 7,000 millones de dólares. Para términos comparativos, el Producto Interno Bruto (PIB) de Nicaragua asciende a unos 5,600 millones de dólares.
Meany indicó que, hasta el momento, solamente cuatro empresas han mostrado su interés en este proyecto: Ecopetrol, de Colombia; Itochu, de Japón; Reliance, de India y Valero, de Estados Unido, pero ninguna presentó propuestas en concreto, añadió el diario guatemalteco.
Ante esta situación se prevé que el 9 y 10 de octubre el comité técnico del Programa de Integración Energética Mesoamericana (PIEM) se reúna para determinar si se efectuará una nueva licitación, o se cierra el concurso.
Las previsiones iniciales pronosticaron que la refinería, que procesaría más de 300 mil barriles diarios de crudo, empezaría a operar en el 2011, tras su construcción en Guatemala o Panamá, que eran los países que se disputaban ser la sede para la construcción de la planta.
INVERSIÓN DEBE SER RENTABLE
En Nicaragua, el gerente general de la petrolera Esso, Joaquín de Magalhaes, dijo no sentirse sorprendido por los resultados de la licitación de la proyectada refinería mesoamericana. “Posiblemente las compañías que estarían interesadas se dieron cuenta de que no es económico hacerlo por razones de mercado”, valoró al ser consultado por LA PRENSA.
“Uno no construye una refinería porque sí, construye una refinería porque espera tener un retorno económico y espera tener unas condiciones de mercado favorable para que eso ocurra”, añadió.
A criterio de Magalhaes, para la construcción de una refinería se tiene que hacer un estudio de mercado y “ver si voy a recuperar mi inversión, y estas compañías entendieron que no era así”.
El proyecto de la refinería mesoamericana se suma a la también proyectada refinería que Venezuela pretende construir en Nicaragua y sobre la cual sólo se ha puesto la primera piedra, lo cual ocurrió en julio del 2007.