El presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Leopoldo Brenes, lamentó este domingo la suspensión del programa de ayuda estadounidense Cuenta Reto del Milenio (CRM) tras los cuestionados comicios municipales de este país y advirtió sobre el impacto que tendrá entre los más pobres.
"Es lastimoso (la suspensión de ese programa) porque somos un país pobre (y) siempre necesitamos de todas esas ayudas", declaró a a la prensa Brenes, también arzobispo de Managua, tras ofrecer una misa en esta capital.
Brenes, que fue electo hace tres días en El Salvador como presidente del Secretario Episcopal de América Central (SEDAC), advirtió que cuando se cancela un proyecto de este tipo "hay una cantidad de personas que quedan en el desempleo".
"Ojalá que se reconsidere (esa ayuda), sobre todo para el bien de Nicaragua y las familias que va a quedar sin empleo", abogó el jerarca.
Estados Unidos anunció el 26 pasado la suspensión de la ayuda proporcionada a Nicaragua a través de la CRM por las dudas sobre la transparencia de las recientes elecciones municipales.
EE.UU. y Nicaragua firmaron en 2005 un acuerdo por el que el primero iba a proporcionar al segundo 175 millones de dólares en cinco años en asistencia directa para la reducción de la pobreza.
En Nicaragua, el programa se desarrolla en los departamentos de León y Chinandega, en el occidente del país, principalmente con la mejora de la infraestructura y proyectos rurales. Aún están pendientes por desembolsar 64 millones de dólares de los 175 millones de dólares.
El Gobierno de Daniel Ortega ha minimizado la suspensión de esa ayuda estadounidense y ha acusado a Washington de pretender con esa decisión "maniobrar en la agenda política interna nicaragüense".