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Luis E. Martínez, Saúl Martínez, Mercedes SEqueira, Eddy López y Roberto Mora |
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Con la bajada de la imagen de la Virgen de la Concepción de María de su trono, ubicado en la Catedral de Granada, hoy inicia la jornada festiva más importante de los granadinos. Al igual que en la ciudad colonial, los católicos de todo el país se preparan para “gritar” una vez más “¿Quién causa tanta alegría? ¡La Concepción de María!”
En Granada, la actividad religiosa que reúne a miles de fieles, está prevista, según el programa, para las 6:30 p.m. de hoy, quedando inaugurada la expresión popular más fervorosa de este pueblo que se extiende a diez calles.
En cada una de estas calles, los mayordomos tradicionales trabajan bellos altares, se encargan de los gastos de pólvora y del Santo Rosario, hasta culminar el novenario el 7 de diciembre.
EN MANOS DEL EJÉRCITO
El sacerdote Mario Vega Jerez, párroco de la Catedral, dijo que la bajada de la imagen significa que la “Virgen baja a la tierra para acercarse al pueblo y bendecirlo”. Este viernes la actividad inicia con un concierto a las 4:00 p.m. que ofrecerá la banda del Ejército de Nicaragua en la Plaza de los Cañones.
A las 5:30 p.m. inicia la solemne misa en acción de gracias por la protección que la Virgen le ha dado a la ciudad. La bellísima imagen de la Conchita bajará de su altar mayor de manos de miembros del Ejército, quienes luego le harán guardia de honor.
“Con la bajada inauguramos el novenario y los días siguientes vamos a rezar el rosario a las 5:30 a.m. y a las 6:00 a.m. será la santa misa, hasta finalizar el novenario. Solamente los días 30 de noviembre y 7 de diciembre la misa será a las 7:00 a.m.”, explicó el sacerdote.
MAYORDOMOS LISTOS
En Granada la costumbre es que después de la misa de la mañana, la imagen sale en procesión hacia la enramada correspondiente. La misa vespertina cada noche está prevista a las 6:00 p.m. a las 7:00 p.m. el rosario y la prédica en la enramada. A las 8:00 p.m. es la salida de la procesión hacia la Catedral, a cargo de los caballeros de la Virgen. Hoy la encargada es la mayordoma Haydée Robles.
Yaniré Garay Juárez dijo que lleva nueve años a cargo de la mayordomía en la calle La Calzada. Explicó que este año el mensaje de los altares se basa en el mensaje de las apariciones de la Virgen. “Todo el año hemos pasado trabajando el comité de apoyo y tres familias, para lucirnos este 2 de diciembre”, dijo.
LOS VESTIDOS DE LA VIRGEN EN LEÓN
En León, los feligreses por tradición y trayectoria se preparan para el 7 de diciembre, día en que se celebra la Gritería en todo el país.
Jairo Benito Balladares, de 22 años, quien participó en el concurso de altares el 14 de agosto, día en que se celebró la Gritería Chiquita, desde ya se prepara para el 7 de diciembre.
Desde el pasado 4 de noviembre, Balladares está trabajando con la vestimenta que la Virgen llevará puesta desde la próxima semana.
TRADICIÓN Y DEVOCIÓN
Benito Amaya Galo, de 70 años, abuelo de Balladares, recordó que su abuela, que murió a los 80 años (hace 40 años), celebraba con devoción y fervor la Gritería y esa tradición le fue heredada a él.
Monseñor Bosco Vivas Robelo, Obispo de la Diócesis de León y Chinandega, dijo que en el corazón y la mente de algunos creyentes del pueblo de Nicaragua, la Virgen es un factor de unidad como madre.
Robelo confirmó que existe una gran diferencia en celebrar la Gritería Chiquita que se realiza el 14 de agosto con la Gritería del 7 de diciembre.
“La celebración de la Gritería de diciembre es una manifestación de alegría, la novena es la preparación inmediata, (nueve días antes, celebración hogareña), luego el 7 de diciembre se abren las puestas de las casas para venerar a la Virgen y obsequiar a aquéllos que le cantan”, finalizó.
LA CELEBRACIÓN EN JINOTEGA
La Gritería en Jinotega es un poco diferente a los otros departamentos. Aquí no hay carrozas, ni la imagen anda de parroquia en parroquia.
Los devotos marianos rezan la novena en sus casas, y el 7 y 8 de diciembre abren las puertas de sus hogares para que la gente llegue a rezar y cantar a los altares, mientras les reparten paquetes, ayote en miel, cañas, naranjas y limones dulces.
Don Luis Miranda vino a Jinotega de su natal Granada hace más de 40 años y aquí conoció a quien fue su esposa, doña Cristina Baltodano, de Masaya, fallecida hace 2 años.
“Allá (en Granada) hay ramadas, donde permanece todo el día la Virgen y por las noches vienen las procesiones, aquí es diferente”, dice don Luis, quien recuerda que preparaba entre 3 mil y 5 mil paquetes para repartir a los jinoteganos, más naranjas, limón dulce, almíbares, agualoja, chicha, gorras, sombreros, canastas y artesanías.
MÁS DE 100 AÑOS DE FERVOR
La familia González Peñalosa tiene más de 100 años de tradición mariana, desde sus ancestros. La devoción por la Virgen ha sido heredada de generación en generación. Es un caso especial.
Se trata de una familia bien sencilla y pobre, que ha venido colaborando, arreglando altares para celebraciones no sólo de diciembre, sino de Semana Santa, reparan santos y todo lo hacen sin cobrar un centavo.
La emblemática casona, donde vive doña Eloísa González Peñalosa, se está cayendo, ella es pobre y este año no podrá gritar la Purísima, no tiene recursos económicos para hacerlo.
“Estoy muy triste porque no podré atender a la gente que viene a cantar y rezar”, dice. Sus arreglos y altares son una verdadera obra de arte.
Con la colaboración de Félix Rivera y Saúl Martínez (corresponsales de Jinotega y Chinandega respectivamente).