Actualmente en Nicaragua tenemos que escoger, de qué lado de la cerca queremos estar, dentro de la cerca o fuera de ésta. En el “pueblo rehén”, o sos el que dirige y aplica la tortura o sos el torturado. Lo que hace pertenecer a un lado u otro es si sos libre pensador o sos canta consignas, rezadores, opresores del libre pensamiento. La pregunta es ¿querés que exista la cerca?
Yo estoy claro dónde quiero estar y me condeno a mí mismo a ser libre pensador. Es lamentable cómo me he acostumbrado a un derecho tan elemental descrito hasta en la Constitución Política de este pobre país. De haber sabido que tan pronto iba a ser proscrito, a lo mejor debí haber nacido robot, programado como algunos a pensar, hablar y hacer solamente lo me indique la “compañera” Primera Dama. ¡Qué maña la mía, pensar que tengo derechos!, cuando el “compañero” Presidente, el “compañero” Procurador, los “compañeros” magistrados, creen que para tener derechos tenés que vestirte con una camiseta de CPC, pregonar paz y amor con un garrote, taparte la cara con un pañuelo rojo y negro y cuadrarte ante la “compañera” coPresidente…
¡Pero les tengo noticias, compañeros! Los derechos están arraigados en lo más profundo de mi ser. El derecho a organizarme en partidos políticos, el derecho a la libertad de expresión, el derecho a la libertad de movilización, el derecho a profesar cualquier religión y el derecho de escoger a mis autoridades, y lo que es peor, me he condenado a ser libre pensador. Estoy dispuesto a defender la democracia y el Estado de Derecho, porque mis hijos tienen derecho a vivir en un país verdaderamente libre y yo tengo la obligación de asegurarlo.
No puedo permitir que me amenacen, no puedo permitir que mis amigos tengan miedo a expresar su opinión aunque discrepe de la mía, no puedo permitir que los castiguen, apedreen, amenacen o los despidan del trabajo solamente por no cumplir las órdenes retorcidas de agresión y violencia que emanan de la Presidencia y que son cumplidas por sicarios al servicio de los “compañeros Pueblo-Presidente-Pareja Presidencial. Aunque intenten callarme, ¡no lo puedo permitir!
¿Somos un país libre o pensábamos serlo? ¿Es que un aprendiz a dictador va a terminar con un proceso democrático que tiene años en ciernes? ¿Es que las ansias de poder son tales que bien vale la pena el sacrifico de una Nación para alimentar el ego de la pareja presidencial y los sanguinarios asesinos que se encuentran a sus pies? Yo pienso que NO.
Este país nos ha costado demasiado. Todos queremos libertad y disfrutarla en paz. No podemos ser rehenes de unos cuantos pendencieros unineuronales, incapaces de pensar por sí solos. Por favor despertemos, no sigamos esperando tras la valla a ver cuándo nos vienen a liberar, si todos nos recostamos al cerco éste tiene que ceder y salimos del corral.
No nos dejemos intimidar. Defendamos nuestros derechos, unámonos a la resistencia cívica y hagamos escuchar nuestras voces de protesta. No a la violencia, Sí al reconteo de votos y al desprecio social a los que se presten al robo. Nuestros hijos, nuestras familias y nuestra Nicaragua, valen la pena que luchemos por ellas.