Momentos en que se lleva a cabo la audiencia preliminar del juicio en contra de representantes de Shell y Hotel Camino Real. /LA PRENS/G.MIRANDA
Inicia juicio por delitos ambientales
Roberto Morales A.
nacionales@laprensa.com.ni

En contra de Shell y Camino Real

La juez Segundo de Audiencia del Distrito Penal, María Concepción Ugarte, abrió ayer la audiencia preliminar en el caso donde el Ministerio Público acusa por delitos ambientales al gerente general de Shell Nicaragua S. A., Mauricio Aranda, y al gerente general del Hotel Camino Real, Álvaro Dieguiz Marroquín.

Sin embargo, después de varias horas, la judicial suspendió el proceso y manifestó que sería hasta hoy por la mañana que determinaría si la acusación es aceptada o rechazada.

El caso dio origen después que se descubriera que desde el pasado 9 de julio del año 2007 se daban derrames de combustible en las inmediaciones del Hotel Camino Real, donde está instalado un tanque que almacena combustible diesel para uso del hotel.

Frank Flores, fiscal de Ministerio Público, en sus argumentos expuestos ante la judicial manifestó que la acusación se basa en tres delitos por contaminación ambiental, establecidos en el Código Penal y que reconoce la actual Ley General del Medio Ambiente y Ley de Suministro de Hidrocarburos. Dicha legislación se refiere a contaminación de agua, suelo y mal manejo de sustancias tóxicas, en este caso derivados del petróleo.

Flores insistió en toda su exposición que tanto Mauricio Aranda, representante de Shell, como Álvaro Dieguiz Marroquín, gerente del Hotel Camino Real, tienen responsabilidad penal en los hechos.

“Al momento de las investigaciones logramos comprobar que ninguna de las dos instancias involucradas tenían los permisos que el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) e Instituto Nicaragüense de Energía (INE) extienden para el manejo y almacenamiento de hidrocarburos”, indicó.

Añadió que el derrame de combustible ocurre debido a que tres de las tuberías por donde pasa el combustible estaban seriamente dañadas, por la falta de mantenimiento preventivo y correctivo, lo cual deja claro que ninguna de las parte involucradas se preocupó por evitar el derrame.

ACUSACIONES NO SON CLARAS

Por su parte, César Villalta, abogado defensor de Álvaro Dieguiz Marroquín, y Gerardo González, defensor de Mauricio Aranda, coincidieron en que los argumentos de la Fiscalía no son válidos y señalaron que la acusación es confusa y poco clara.

“La acusación no es clara y es confusa. Y digo esto porque la Fiscalía presenta los hechos de una manera no circunstancial, alegando delitos sin especificar cuáles son sus trascendencias a como lo especifica el actual Código Procesal Penal”, indicó Villalta.

Por su parte, Mauricio Aranda, gerente general de la Shell, se limitó a decir que la petrolera ha cumplido siempre con todos los requerimientos que establecen las leyes ambientales del país y cuenta con todos los permisos requeridos para el manejo de hidrocarburos.

José García, Procurador Nacional Ambiental, mostró su preocupación al señalar que es posible que haya contaminación del acuífero de la zona aledaña al Hotel Camino Real. Añadió que temen que las personas que habitan cerca del lugar estén bebiendo agua contaminada por metales pesados, como el tolueno y benceno, que pueden provocar cáncer en las personas.

Más información en www.laprensa.com.ni >>
© LA PRENSA 2005 - Todos los Derechos Reservados