La primer comisionada Aminta Granera, Jefa de la Policía Nacional, aclaró una vez más que nunca se ha planteado su renuncia al frente de esa institución, tal a como algunos sectores del país lo han especulado a raíz de los acontecimientos políticos y supuestas fricciones con el presidente Daniel Ortega.
Granera ha sido duramente criticada por no aplicar la ley a sectores afines al Gobierno, que se tomaron calles, agredieron a opositores y destruyeron vehículos propiedad de medios de comunicación, luego de los comicios electorales, donde la oposición ha denunciado fraude electoral.
“Por respeto a mis hermanos y hermanas de la Policía Nacional, por respeto al juramento que hice al asumir el bastón de mando de esta Policía ante el pueblo de Nicaragua; por respeto a mi familia y por respeto a mí misma, nunca me he planteado renunciar”, aseguró la directoral de la Policía Nacional, luego de inaugurar una subdelegación policial en el barrio Villa Venezuela del Distrito Seis de Managua.
NO ACTUÓ POR TEMORA BAÑO DE SANGRE
Ante los señalamientos y críticas por el trabajo policial en los últimos brotes de violencia, Granera defendió el actuar policial y aseguró que si la institución hubiera empleado la fuerza se hubiera provocado un baño de sangre.
“En un momento y en una situación compleja social y política como la que acabamos de atravesar, como Policía Nacional, teníamos que valorar en cada situación y cada hecho el tipo de respuesta que teníamos que dar. Nosotros consideramos que si hemos actuado de otra forma aquí se hubiese dado un baño de sangre”, justificó Granera Sacasa.
Granera inauguró ayer una subdelegación policial en Villa Venezuela, que se ubica en el Distrito Seis, uno de los lugares donde más delitos se cometen.