El presidente de Rusia, Dimitri Medvedev, inició ayer una visita de menos de 24 horas a Cuba para estrechar las relaciones políticas, económicas y militares con el Gobierno de Raúl Castro, en el cierre de una gira por América Latina.
En la primera visita a Cuba de un mandatario ruso en ocho años, Medvedev fue recibido a las 15H50 locales por el vicepresidente del Consejo de Ministros, Ricardo Cabrisas, y el canciller Felipe Pérez Roque al arribar desde Venezuela, en medio de un fuerte operativo de seguridad.
El presidente ruso, quien también visitó Perú y Brasil, tendría dos conversaciones oficiales con Raúl Castro —una privada y otra con sus delegaciones— en el Palacio de la Revolución.
Luego visitaría la Catedral de la Iglesia Ortodoxa Rusa, consagrada en octubre por el metropolita Kiril, canciller del Patriarcado de Moscú, en el casco histórico de la ciudad, cuyo acceso permanecía cerrado y con fuerte presencia policial.
La visita responde a “una invitación” del presidente cubano y “reafirmará las excelentes relaciones que existen” entre Rusia y Cuba, destacó un comunicado oficial.
El presidente ruso viaja acompañado por varios de sus más importantes funcionarios.
El viaje de Medvedev es considerado el punto culminante de un acelerado proceso de recomposición de los nexos bilaterales que comenzó en 2006, cuando visitó Cuba el entonces primer ministro Mijail Fradkov, y que incluye cooperación militar, en petróleo, níquel, biotecnología, telecomunicaciones, transporte y turismo.
Cuba tuvo un intercambio comercial de 363 millones de dólares en 2007 con Rusia, décimo socio comercial y heredero de la ex Unión Soviética, su principal proveedor de productos, combustible, armas, tecnología y crédito de 1961 a 1991.
MANIOBRAS MILITARES
Medvedev llegó a La Habana, luego de visitar Venezuela, donde dio luz verde a maniobras navales conjuntas, en la zona de influencia de Estados Unidos. En Caracas, firmó siete acuerdos con su homólogo Hugo Chávez, uno de ellos para el desarrollo de energía nuclear con fines pacíficos.
También suscribieron un convenio para certificación de reservas en el bloque Ayacucho 3 de la reserva petrolífera de la Faja del Orinoco (este de Venezuela), entre la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) y la rusa Gazprom.
Medvedev y Chávez dedicaron la mañana de este jueves a inspeccionar la flota rusa que se encuentra anclada en el puerto de La Guaira (norte, que sirve a Caracas), con la cual la Marina venezolana realizará maniobras navales conjuntas entre los próximos 1 y 3 de diciembre, inéditas desde el fin de la Guerra Fría.
“Esto no es contra nadie, estamos haciendo uso de nuestro derecho. Y seguiremos trabajando con Rusia en el tema estratégico de la defensa”, enfatizó Chávez.