Productores y distribuidores de insumos agropecuarios del país rechazaron ayer la Disposición Administrativa General número 15-2008 de la Dirección General de Ingresos (DGI), que establece procedimientos de exoneración al Impuesto al Valor Agregado (IVA) para el sector agropecuario, la pequeña industria artesanal y la pesca artesanal, que podría generar al Gobierno unos 25 millones de dólares en nuevos tributos por esa vía.
La normativa obliga a realizar de forma personal las gestiones para obtener las exoneraciones por cada productor y, lo que es peor, por cada transacción, explicó René Vallecillo, asesor jurídico de la Asociación Nicaragüense de Formuladores y Distribuidores de Agroquímicos (Anifoda).
“Imaginate el número de productores que hay en el país y el número de veces que va a hacer cada compra; y vas a la DGI a decir quiero comprar un clavo, un repuesto, una libra de fertilizante o un quintal, y cada vez ir a presentarlo al distribuidor; evidentemente es un mecanismo impráctico”, señaló Vallecillo.
Según los productores, la medida, que ya se está aplicando, implica que miles de productores de diferentes regiones del país tendrán que ir a las oficinas de Renta a pedir una constancia de exoneración para que no les cobren el IVA.
ESCALADA ALCISTA
Orontes Lacayo, presidente de Anifoda, aseguró que ellos tienen una cantidad de productos a los que no han puesto el precio porque están esperando la disposición de la DGI.
“Nosotros sólo tenemos que esperar lo que el Gobierno diga y decimos que se implementa ese gravamen y se lo pasamos al productor”, afirmó Lacayo, quien estima que esto implicará un mayor encarecimiento de los productos agropecuarios.
René Vallecillo estima que el producto, es decir los fertilizantes, semillas, pesticidas, se encarecerán en un principio un 20 por ciento, 15 por el IVA (Impuesto al Valor Agregado) y 5 por Derecho Arancelario a la Importación (DAI).
Agregó que existe una cadena de distribución que también contribuye a encarecer el producto, por lo que estima que al final el incremento será de 40 por ciento para el productor.
El resultado de este incremento se verá reflejado en otro aumento en el costo de los alimentos, afirman los productores.
Freddy Torres, productor de café y ganado, calificó la medida como una “estocada” al sector agropecuario, porque, mientras los precios de los principales productos de exportación vienen cayendo, el Gobierno aplica esta medida.
“Quien paga eso es el consumidor, ya que el productor, para sembrar frijoles, tendrá que comprar insumos con impuestos y eso en algún momento se traslada el consumidor”, explicó Torres.
Los distribuidores de agroquímicos rechazaron que ellos estén utilizando las exoneraciones para importar otros productos de consumo. “Si hay alguien que lo está haciendo, el Gobierno tiene que decir quién es”, agregó Torres.
El presidente de Anifoda sostiene que han intentado hablar con el Gobierno, pero sus funcionarios “siempre están muy ocupados”.