A propósito de la decisión de Estados Unidos de no continuar desembolsando fondos de la Cuenta Reto del Milenio para Nicaragua, debido al gigantesco y descarado fraude electoral que el gobierno de Daniel Ortega cometió en los comicios municipales del pasado 9 de noviembre, es oportuno recordar que el Banco Central de Nicaragua (BCN), en su Informe de cooperación oficial, 2007, señaló que: “La cooperación internacional oficial continúa siendo un pilar necesario para preservar y fortalecer la estabilidad macroeconómica del país”. Y agregó que: “Durante las últimas décadas, la cooperación internacional oficial otorgada a Nicaragua se ha materializado de forma importante en condonaciones y alivios de la deuda externa pública… La cooperación oficial recibida bajo esta modalidad desde inicio de la década de los noventa hasta el año 2007 asciende aproximadamente a 12,000 millones de dólares”.
En el 2007 Nicaragua recibió US$1,020 millones de dólares, en concepto de ayuda externa, equivalentes a cerca del 18 por ciento del PIB nacional, cubriendo el déficit de cuenta corriente (cuyo componente principal es el déficit comercial). El sector público recibió US$683 millones de dólares, o sea el 66.8 por ciento del total de la cooperación externa y el sector privado los restantes US$337 millones de dólares. El 55 por ciento de la ayuda externa, tanto al sector privado como al Gobierno, fueron donaciones. Países como Alemania, Dinamarca, España, EE.UU., Finlandia, Holanda y Japón, contribuyeron con US$265.3 millones y Venezuela donó US$104.7 millones. Los organismos multilaterales como el BID, Banco Mundial y Unión Europea cooperaron con US$448.4 millones, y el aporte del Alba fue de US$33.8 millones de dólares, según el BCN.
Los países de la Unión Europea (UE) desembolsaron en el 2007 US$216.2 millones, siendo donaciones el 99 por ciento de dicha ayuda, que se destinó en un 13 por ciento a educación, 18 por ciento a salud, 11 por ciento a apoyo presupuestario, 9 por ciento a transporte, 8 por ciento a gobernabilidad y sociedad civil, 7 por ciento a agricultura y un 44 por ciento a otras áreas, según el UE Blue Book, 2007.
Por otra parte, según publicaciones del observatorio económico a finales del 2007 y durante el 2008, señalan que Suecia, Finlandia, Alemania y el Reino Unido anunciaron una retirada paulatina de la cooperación. Estos cuatro países desembolsaron US$90.8 millones en el año 2007, el 30 por ciento del total de la cooperación Europea.
La Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), propuesta por Hugo Chávez en el año 2001, se concretó en un Acuerdo entre Cuba y Venezuela, en diciembre del 2004. Posterior a la adhesión de Bolivia, Nicaragua se convirtió en el cuarto miembro del Alba, el 11 de enero de 2007, siendo comunicada dicha adhesión en el primer acto oficial del presidente Daniel Ortega. Según datos del BCN, se estima que la cooperación venezolana alcanzó US$184.9 millones, en el año 2007. Hugo Chávez, a todo el mundo le prometió ayuda por US$32,000 millones de dólares, cuando el precio del crudo estaba al doble del actual. Ahora será muy difícil que cumpla. Seguramente sucederá como la famosa primera piedra de la refinería de León, que no ha recibido siquiera una segunda piedra que la acompañe.
Después del oscuro proceso electoral del 9 de noviembre, es clara la posición de la comunidad donante en el sentido de revisar su ayuda a Nicaragua. Un fraude electoral en el siglo XXI es intolerable para la mayoría de los gobiernos del mundo. Ni siquiera Venezuela, en las recientes elecciones del 23 de noviembre, cometió este craso error político.
De seguir el gobierno orteguista empeñado en imponer el fraude que cometió en las elecciones municipales del 9 de noviembre, pondrá en riesgo el bienestar de más de 5.5 millones de nicaragüenses que necesitan la ayuda externa. Si el orteguismo opta por este sacrificio nacional, a cambio de sus intereses privados, estará cometiendo un genocidio económico, al igual que lo hizo Fidel Castro que empobreció a toda una nación, pero se convirtió en uno de los gobernantes más ricos del mundo, según la revista Forbes.
La suspensión de la ayuda de la Cuenta Reto del Milenio anunciada esta semana es como una clarinada del terrible desastre que el orteguismo le está imponiendo a Nicaragua.