En estado delicado se encuentran dos hermanitos luego de sufrir quemaduras, producto de un incendio ocurrido en la vivienda donde dormían. /LA PRENSA/P. ARAGON
Graves por quemaduras
Dos pequeños que dormían casi fueron devorados por un incendio que se originó al caer una candela
Uno de ellos tiene heridas profundas en el 38 por ciento de su cuerpo y médicos no dan pronósticos
Marvin Cuadra Suazo y Luis E. Martínez
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Dos pequeños originarios de Waswalí, en Matagalpa, se encuentran en estado grave en el Hospital Vélez Paiz, debido a las quemaduras que sufrieron al incendiarse su casa, cuando estaban dormidos mientras su madre acarreaba agua para el consumo familiar.

La doctora Martha Valladares, jefa de Cirugía Plástica en dicho hospital, indicó que los niños fueron ingresados en horas de la madrugada de ayer.

Cristopher Flores Ramírez, de 7 años, sufrió quemaduras profundas de segundo y tercer grado en el 38 por ciento del cuerpo (tórax, brazo derecho, brazo izquierdo, ambas piernas y el lado derecho de la cara).

“Tiene 24 horas que son las horas críticas, está con suero hidratándose, lo estamos estabilizando para llevarlo a lavado quirúrgico a sala de operaciones”, dijo la doctora.

LA OTRA PEQUEÑA

Cindy Tatiana Hurtado Ramírez, de 3 años y medio, sufrió quemaduras en la cara, cuello, mano derecha y brazo izquierdo, hay bastante inflamación y será llevada a sala de operaciones.

De momento no se puede hablar de pronósticos, indicó la especialista.

CANDELA ENCENDIDA

Luz Marina Membreño, abuela de los afectados, conteniendo las lágrimas refirió que no se explican cómo una candela encendida cayó sobre la ropa y provocó el incendio en la casa.

“Se había ido la energía eléctrica, nosotros no tenemos agua potable y por la noche salimos a acarrear agua porque es cuando los pozos no están ocupados”, expresó la abuela materna.

Agregó que Evelin Ramírez Membreño, de 23 años, hija de ella y madre de los niños, los dejó dormidos, se supone que estaba una candela encendida y no saben cómo inició el fuego.

Explicó que su hija ese día había lavado un montón de ropa, que ya estaba seca, la había doblado y dejado bien arreglada. “No estoy segura si por descuido dejó la candela a la orilla de una cuna de madera que contenía la ropa y quizás se cayó en el viento”, dijo.

VECINOS AYUDARON

Manifestó que eran como las 8:30 de la noche cuando ocurrió la tragedia, pero el cuarto de su hija es independiente y ella no sabía que andaba jalando agua.

Refirió que todos los vecinos le ayudaron a apagar el fuego y los bomberos llegaron pero ya todo estaba consumido en la casa donde habitaban desde hace 11 años .

La madre de las criaturas quedó hospitalizada en Matagalpa por el ataque de histeria y desmayos causados por la impresión de ver a sus hijos casi calcinados.

FUERTES VIENTOS

La Policía de ese lugar presume que los fuertes vientos que han azotado en la región botaron una de las velas, tomando fuego un televisor y algunos cuadernos que estaban detrás.

El fuego se propagó y consumió la pequeña vivienda que estaba construida con madera y plástico negro, afectando a los niños que dormían en un catre al fondo de la casa.

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