De héroe a villano. El presidente nicaragüense Daniel Ortega no es bien visto por buena parte de la comunidad europea, tras la crisis postelectoral que partió en dos a Nicaragua, dijo ayer el vicepresidente de la Fundación Friedrich Naumann, Peter Röhlinger.
Un hombre que vive en la parte de Alemania que fue comunista, Röhlinger no ocultó ayer la admiración que tuvo por Ortega en los años ochenta, pero tampoco calló sobre la “decepción y desilusión” que hoy provoca el mandatario en Europa, tras ser acusado de cometer fraude electoral.
“A mucha gente le pasa como a mí, que no sólo estoy decepcionado, sino que estoy desilusionado y cambié totalmente de opinión porque estoy viendo cómo el héroe de una ideología vuelve al poder y no respeta la democracia, ni la voluntad popular, sino que se ha vuelto un tirano, que nada más quiere su propio provecho”, expresó Röhlinger, quien hoy finaliza una visita a Nicaragua.
La oposición desconoce los resultados electorales municipales emitidos por las autoridades, al considerar en base a pruebas que hubo fraude.
Röhlinger recorrió el país y sostuvo encuentros con políticos liberales, representantes de la Iglesia católica y de la empresa privada, para conocer más de cerca la crisis postelectoral.
Intentó sin éxito reunirse con representantes del Frente Sandinista (FSLN), acusados de cometer el fraude.
REVISARÁN PROYECTOS
“Me siento bien informado y con base en eso puedo decir que sí se trató de un fraude electoral, no espontáneo, sino que muy bien planeado con varios meses de anticipación a las elecciones y eso no me sorprende, sino que me desilusiona”, indicó Röhlinger.
La Fundación Naumann, que forma parte del grupo de agencias de cooperación de Alemania, no abandonará el país, explicó Röhlinger.
Alemania, añadió, efectuará en enero del 2009 un encuentro para definir el futuro de su cooperación.
“El Gobierno de Alemania, con todas sus cooperaciones distintas, tiene que reevaluar la coordinación de esos proyectos”, dijo Röhlinger.
Röhlinger entregará un informe sobre la crisis postelectoral nicaragüense a la sede central de la Fundación Naumann, el cual llegará al parlamento y al Ejecutivo de ese país y no se descarta que se distribuya en el resto de Europa.
“Me llevo la idea de que la imagen de Daniel Ortega ha tenido un grave daño a través de los sucesos y esa imagen siempre, en cualquier negociación internacional, es la base para seguir adelante en cualquier negociación”, comentó.