Muy pocas evidencias quedaron en el interior del autobús de placa nicaragüense, que fue incinerado junto a sus pasajeros de la misma nacionalidad, en Zacapa, Guatemala, el pasado 8 de noviembre.
Los dos fiscales Luden Montenegro y Manuel Rugama, que viajaron a ese país para colaborar en las investigaciones, sostienen que el fuego fue tan devastador que de los cuerpos sólo encontraron cenizas. En el bus es difícil observar además el supuesto compartimiento secreto que habrían encontrado en el mismo.
Y aunque en un inicio se habló de que en el interior estaban los restos de 16 personas, 15 nicas y un holandés, el fiscal Montenegro sostuvo que en el interior del bus encontraron las cenizas de 15 personas.
Según los fiscales, en este caso ha habido muchas especulaciones por parte de los medios locales. No obstante, ambos confirman que hay dos hipótesis que cobran fuerza: una, que los pasajeros fueron víctimas del narcotráfico, y otra, que pudieron ser víctimas de asalto por parte de la delincuencia común.
Tras escuchar el informe de los dos fiscales, el Fiscal General de la República, Julio Centeno Gómez, comentó que “la devastación enorme dio como consecuencia la incineración total, dicen ellos (los fiscales) que hasta la dentadura (de las víctimas) fue consumida casi en su totalidad por el fuego, de tal manera que se está haciendo muy difícil la identificación de los cadáveres”.
INVESTIGARÁ CADA QUIEN POR SU LADO
Ambos fiscales expresaron que la identificación de los cuerpos llevará tiempo, las pruebas de ADN serán efectuadas en España, mientras los fiscales acordaron con sus homólogos guatemaltecos llevar a cabo una agenda de trabajo por separado, tanto en Guatemala como en Nicaragua, para profundizar la investigación sobre las causas del múltiple crimen.
Tampoco se pudo confirmar la versión de que posiblemente una patrulla binacional estuviera implicada en el caso. Para los fiscales, no se obtuvo información al respecto y lo que conocieron fue de un policía que fue quien dio noticias por cuanto iba pasando en el sector e informó de la existencia de un bus en llamas.
“Las investigaciones todavía están, como diríamos, enteras, no hay un móvil cierto, no hay sospechosos”, dijo el fiscal Montenegro.
No obstante, hasta ahora la Fiscalía es la única institución del país que se ha interesado en la suerte de los nicas asesinados en Guatemala. Todavía se desconoce si la Procuraduría General de la República o la Procuraduría de Defensa de Derechos Humanos intervendrán para apoyar a los familiares de estas personas a que se siga la investigación del caso.