El misionero católico Alberto Boshi, quien es acusado en los tribunales por la agresión sufrida por el periodista del oficialista Canal 4, Antenor Peña, el pasado 30 de julio, advirtió que se declarará en huelga de hambre, en caso que sea adverso el fallo del juicio al que será sometido.
En una volante que distribuyó ayer, mientras se celebraba la misa dominical en la Catedral Metropolitana, Boshi expresó su temor porque hoy pueda ser condenado en el juicio previsto a iniciarse en el Juzgado Octavo Penal de Managua, por el delito de portar armas e inducción de lesiones en contra de Peña.
Debido a ello, advierte Boshi que en protesta se dejará morir en la cárcel de hambre y sed. Anunció que la huelga de hambre la iniciará hoy mismo “a fin de que Nicaragua vuelva a respetar la ley de Dios, el amor al prójimo, la justicia y que cese la violencia y la represión”.
En la misma hace un recuento de los acontecimientos a los cuales ahora le atribuyen responsabilidad. Ese 30 de julio, dice, llegó a la Rotonda Rubén Darío, junto a 50 personas de la misión católica de Ciudad Sandino, para apoyar una manifestación del grupo universitario Puente, que pretendían protestar por los exorbitantes gastos que representan para el Estado los rótulos de propaganda del presidente Daniel Ortega colocados en las vías públicas.
Según refiere, al llegar fueron golpeados por los grupos que desalojaron a los universitarios, pero posteriormente Boschi apareció acusado.
Según señala en la volante, el proceso en su contra no es legal, sino político, pues le acusan de portar un arma que no existe, tampoco es el responsable de la agresión al periodista Peña.
Menciona además que la fiscal que lleva el caso en la audiencia del 17 de noviembre presentó un testigo de nombre Ivonne del Socorro Ortiz, quien declaró que el misionero ordenó a la Policía disparar en contra del grupo de choque orteguista, lo cual no es cierto.