Los vendedores de pólvora están pegando el grito al cielo, pues las festividades de la tradicional Gritería —en honor a la Purísima Concepción de María— están por iniciar y aún no tienen el permiso de la Policía Nacional para vender sus productos.
En años anteriores los comerciantes habían comenzado sus ventas desde la primera semana de noviembre. El atraso, en esta ocasión, se dio por los enfrentamientos callejeros post electorales entre simpatizantes de los partidos sandinista y liberal.
“La Policía dijo que no nos podíamos arriesgar a los delincuentes”, aseguró María Irene Calderón, quien ubicó su tramo en las áreas verdes cercanas al Ministerio del Trabajo (Mitrab).
Pero también está consciente que mientras más días pasen sin obtener el permiso, más serán las pérdidas en el negocio.
Esta morena y recia mujer, quien tiene 13 años en el negocio, dijo que desde la semana pasada muchas personas se han acercado a su local preguntando por cohetes y cargacerradas.
“Me da pesar decir que no estamos vendiendo todavía”, añadió.
MÁS DE CIEN MIL EN JUEGO
Otro que cruza los dedos para que hoy o en el resto de la semana las autoridades policiales les den el visto bueno para comenzar a vender es Raúl Bisting.
Y no es para menos. Según este señor, este año invertirá en cohetes, cargacerradas y otros productos cerca de 120,000 córdobas.
Gran parte del dinero lo consiguió a través de préstamos con los bancos. Bisting está ubicado frente al Parque de La Paz .
“Esperamos que nos resuelvan pronto, tenemos deudas que pagar con diferentes proveedores, los bancos no nos esperan, tenemos que ser puntuales, años atrás ya habían iniciado las ventas”, se lamentó el señor.
MEDIDAS DE SEGURIDAD
En total son más de 25 comerciantes los que se han ubicado en las áreas verdes cercanas al Parque de La Paz y el Mitrab, en Managua. Cerca de sus tramos ya se pueden observar recipientes con agua y algunos “cerros” de arena cumpliendo así las medidas de seguridad de la Dirección General de Bomberos, para en caso que ocurra un incendio.
Doña Rosa María Rojas, de 77 años, indicó que si hoy reciben el permiso “en la tarde me instalo a vender, no puedo perder tiempo, ellos (las autoridades) saben nuestras necesidades ”.
Además del dinero que piensa invertir en la compra de sus productos, los comerciantes tuvieron que pagar 1,000 córdobas a la Alcaldía Municipal como derecho a usar el terreno donde edificaron sus tramos.
También sacaron de sus bolsillos otros 360 córdobas para el pago del permiso a la Policía Nacional y otros cien córdobas, que según dijeron, van destinados a la Dirección General de Bomberos.
“Tengo mi esposo grave y necesito trabajar para curarlo, Dios nos ayude”, concluyó doña Rosa María Rojas.