BOGOTÁ.- Diez personas retenidas y ocho uniformados heridos dejaban este domingo las protestas de cientos de personas estafadas por el cierre de varias captadoras ilegales de dinero en el sur y centro de Colombia, informaron fuentes policiales.
Cuatro policías y seis personas más fueron retenidas por habitantes de la población de Orito, en el sureño departamento de Putumayo (fronterizo con Ecuador), informó el coronel Orlando Polo, comandante de la Policía en la zona.
Según el oficial, "inicialmente fueron retenidos dos policiales. Luego fueron secuestrados de sus casas otros dos por parte de los manifestantes que los sindican de que estaban hurtando un dinero (de las captadoras ilegales), que no aparece".
Una comisión integrada por representantes de la Fiscalía, Defensoría del Pueblo, Policía y Gobernación de Putumayo partió hacia Orito para lograr la liberación de los uniformados y de las otras seis personas, al parecer ex trabajadores de las captadoras ilegales, dijo Polo.
Mientras tanto, en la noche del sábado cientos de estafados protagonizaron violentos disturbios en la ciudad de Honda (150 km al noroeste de Bogotá) por el cierre de dos comercios filiales de empresas que captaron ilegalmente dineros a través de 'pirámides financieras'.
Las 'pirámides financieras' son empresas ilegales captadoras de dinero que ofrecen rendimientos de hasta un 300% prometidos a un cliente mediante la captación de nuevos clientes.
El negocio desemboca usualmente en la quiebra de las empresas prestamistas y es cada vez más expandido en Colombia, donde la mitad de la población vive bajo el umbral de la pobreza.
La muchedumbre se tomó las instalaciones de los dos almacenes y arrasó con la mercancía. En la mañana del domingo los disturbios continuaron con saldo de cuatro policías heridos, uno de ellos de gravedad.
La situación llevó a decretar el toque de queda y la ley seca, informó el alcalde de la población, Carlos Alberto Arce, quien dijo a periodistas que "la situación se nos ha comenzado a salir de nuestras manos", y "los vándalos intentan ahora acabar con todo el comercio".
Los disturbios se extendieron a la cercana población de Mariquita, donde dejaron un saldo de cuatro policías más heridos, informaron autoridades civiles.
"Al menos 6.000 personas están en desobediencia civil", dijo por su parte Marta Padilla, secretaria de gobierno del departamento de Tolima (donde se ubican Honda y Mariquita).
El cierre de varias 'pirámides' -algunas de cuyos dueños huyeron con el dinero- generó graves desórdenes civiles la semana pasada en una decena de localidades del país, con un saldo de dos muertos.
Entre las empresas cerradas por el gobierno figura la comercializadora DMG, que nació en Putumayo y a la que se sindica de lavado de activos del narcotráfico y de captar dinero del público en forma ilegal, al estilo de las 'pirámides'.