Unos 17 millones de venezolanos están convocados para elegir hoy a los gobernadores de 22 Estados, a más de 300 alcaldes y más de 200 legisladores y determinar con su voto si seguirá la actual mayoría chavista en regiones y municipios.
Serán los decimocuartos comicios desde que el presidente Hugo Chávez ganó por primera vez la Presidencia en 1998.
Serán también los primeros desde la inédita derrota que encajó hace un año, cuando en un referendo se frustró su empeño por modificar la Constitución aprobada a instancias suyas en 1999. Ese fue el primer revés electoral en la década de quien lideró personalmente la campaña electoral de sus candidatos en los comicios de mañana, en la que insistentemente repitió ayer que estará en juego “el futuro de la revolución bolivariana”.
En las elecciones regionales de hace cuatro años, el chavismo ganó 20 gobernaciones (aunque cinco se desmarcaron luego del oficialismo) 278 alcaldías y la mayoría de los cargos legislativos municipales y regionales.
La abstención en torno al 50 por ciento que registran las municipales y regionales en las dos últimas décadas disminuirá en esta ocasión, previó Sandra Oblitas, una de las cinco principales autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE).
“En estas elecciones tendremos una cantidad importante de electores, pues el pueblo venezolano está consciente del momento político (...), la gente ha asumido de manera más responsable la dimensión de la importancia de la participación política”, subrayó.
MILES DE MILITARES VIGILAN
El proceso de votación será totalmente automatizado y observado por 134 representantes de órganos electorales de países de la región y de otras instancias, así como por académicos y especialistas en informática y comicios de otros continentes.
Unos 140,000 miembros de la Fuerza Armada participarán en la operación de custodia y otros 15,000 están habilitados para ayudar a los primeros “a solventar cualquier contingencia”, dijo en las últimas horas el mayor general de Ejército, Jesús González.
Chávez ha advertido que la oposición “gritará fraude” en las zonas donde pierda, por lo que durante la semana llamó a sus seguidores a ocupar las calles tras la votación. Dice que la posición tendrá una “aplastante derrota”.
IGUAL QUE EN NICARAGUA
“El domingo a organizarse y después de votar todo el mundo a la calle”, exhortó y reiteró que, “apoyada por el imperio yanqui”, como denomina a EE.UU., la oposición “está planificando el desconocimiento de los resultados, pero la Fuerza Armada con el pueblo son garantía de paz y de que se respete la voluntad popular”.
Chávez explicó que ante la perspectiva de una “aplastante derrota”, la oposición buscará “reproducir el modelo aplicado en Nicaragua”, donde, aseguró, “siguiendo instrucciones de Washington, desconoció los resultados, lo que dio lugar a violentos disturbios”.
El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) que lidera exigió a la oposición “un pronunciamiento contundente” sobre si acatará o no los resultados, tras advertir que sólo unos pocos lo han hecho, según declararon sus dirigentes Vanessa Davies y Blanca Eekhout.
Alberto Müller, uno de los vicepresidente del PSUV, recordó hoy en rueda de prensa que en elecciones anteriores la oposición acusó “alegremente” de fraude al Gobierno y al CNE.
“Hacemos un llamado a los partidos de oposición para que claramente hagan lo propio; algunos se han pronunciado, pero siempre con algún condicionamiento de que depende de la transparencia del CNE, que no puede ser más transparente”, subrayó Müller.
El PSUV acatará lo que diga el CNE, como lo ha hecho en las elecciones ganadas o perdidas por las fuerzas chavistas, no hará encuestas a boca de urna ni propalará rumores sobre resultados al margen de los oficiales, agregó.
Aunque admitió que solamente existen “pequeños sectores que todavía creen en el uso de la fuerza”, Müller repitió que la totalidad de las fuerzas “que nos adversan, necesarias en democracia, tienen aun la oportunidad para expresar su respeto al árbitro y a su arbitraje claro y transparente”.
Enrique Márquez, de Un Nuevo Tiempo (UNT), uno de los principales partidos de la oposición, dijo que “técnicamente no encontramos ninguna oportunidad de que el CNE, si no cuenta con la complicidad nuestra (...), pueda montar un fraude”.
Alberto Federico Ravell, de Globovisión, una de las emisoras de televisión tildada de “golpista” por Chávez, dijo que los medios ya adquirieron el compromiso “ante el pueblo de Venezuela de respetar los resultados” y que “los que pierdan deben reconocer su derrota”.
DARÁN RESULTADOS CUANDO SEAN “IRREVERSIBLES”
La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, indicó que la junta electoral dará los resultados de los comicios del domingo en Venezuela, cuando hayan alcanzado un “carácter irreversible”.
En una rueda de prensa en Caracas junto a los otros cuatro rectores del CNE, Lucena precisó que, tras el cierre hoy de los centros de votación, las juntas electorales locales emitirán el primer boletín con resultados de sus respectivas regiones, y añadió que éstos se darán cuando sean “irreversibles”.
“El CNE en pleno, una vez que autorice a sus órganos subordinados la emisión del primer boletín”, va a estar dando a nivel nacional los resultados, dijo.
“Hemos acordado que vamos a dar los resultados cuando éstos tengan un carácter irreversible, bien sea para las gobernaciones o para los municipios”, agregó Lucena, quien destacó que “ningún otro ente” puede tenerlos antes.
Lucena informó asimismo de que la mayoría de los 183 centros de votación, donde se presentaron problemas debido a las lluvias en diversas zonas del país, se encuentran ya operativos para poder abrir hoy domingo a las 6:00 de la mañana (10:30 GMT).
Señaló que en unos cincuenta centros se están resolviendo los problemas de acceso o de falta de suministro eléctrico, y sólo queda por solucionar la situación en el municipio de Ocumare de la Costa, en el Estado central de Aragua.
La presidenta del CNE agregó que en el resto del país estarían ayer prácticamente instalados “el cien por cien” de los centros de votación a los que han sido convocados hoy unos 17 millones de venezolanos para elegir a gobernadores, alcalde y legisladores locales.
Asimismo, lanzó una advertencia a personalidades, organizaciones políticas y medios de comunicación para que no utilicen el llamado al voto “para extender la campaña electoral”, que concluyó en la madrugada del pasado viernes.
“Exigimos a organizaciones políticas y medios de comunicación abstenerse” de utilizar el llamado a la participación “para exponer ideas de una campaña electoral que ya cerró”, manifestó la presidenta del CNE.
“Estamos vigilantes, estamos supervisando para que estas últimas horas antes de realizarse los comicios electorales se mantengan en total paz, como hasta ahora”, subrayó, antes de invitar a los venezolanos a acudir a las urnas hoy domingo.
Aseguró también que se han tomado las medidas necesarias para evitar las consecuencias de eventuales fallas en el suministro de luz en la jornada de elecciones y dijo que los centros disponen de plantas eléctricas “para garantizar que no haya problemas”.
TERMÓMETRO POLÍTICO
Las elecciones cobraron inusitada relevancia por la implicación directa de Chávez, que las considera un termómetro de la aceptación de su proyecto socialista.
Aprovechando su elevada popularidad, el mandatario recorrió el país, dando los principales discursos en los actos de sus aspirantes e incluso verificando personalmente la logística de su partido.
Chávez también apeló a la descalificación de sus adversarios, llamándolos “golpistas”, “pitiyanquis” (imitadores de estadounidenses) y “traidores”, lo que al final desvió el foco de la campaña de los temas locales como inseguridad y alto costo de la vida, para convertirla en una suerte de plebiscito sobre la figura presidencial.