Los astronautas completaron ayer la tercera de cuatro caminatas espaciales previstas durante la visita del transbordador Endeavour a la Estación Espacial Internacional.
Heidemarie Stefanyshyn-Piper y Stephen Bowen volvieron por una escotilla y terminaron así su caminata de casi siete horas.
Mientras se preparaba la caminata espacial a 360 kilómetros (225 millas) sobre la superficie de la Tierra, un sistema nuevo de conversión de orina en agua para beber se descompuso nuevamente.
Fue el tercer día consecutivo en que el procesador de orina falló inexplicablemente, y al parecer se trata del mismo problema de motor visto antes.
LÍQUIDOS A PRUEBA
Los ingenieros en tierra tratan de descifrar qué podría estar mal. El problema podría poner en riesgo el plan de la NASA, de regresar agua reciclada a la Tierra a bordo del transbordador espacial Endeavour el próximo fin de semana. La NASA quiere muestras del agua reciclada para realizar pruebas y asegurarse que es asegura para beber.
El sistema de reciclaje, con valor de 154 millones de dólares, es esencial para permitir que más astronautas vivan en la estación espacial el próximo año.