El Presidente de Ecuador, Rafael Correa, exigió ayer a las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que liberen a los secuestrados que mantienen en su poder, especialmente a los ecuatorianos, y les pidió que dejen de “jugar con fuego”.
Correa, en su habitual programa informativo de los sábados, hizo esa exigencia al explicar que ha recibido una carta de los familiares de su compatriota Guillermo Javier Solórzano Julia, secuestrado desde el 4 de agosto de 2007.
Aunque señaló que aún se debe comprobar que ese secuestrado está en poder de las FARC, Correa calificó de “inaudito” el hecho de que esa guerrilla todavía mantenga a decenas de cautivos.
El mandatario dijo que los familiares de Solórzano, a quienes solicitó una reunión para hablar del caso, le pidieron en la carta que hablara con la senadora colombiana Piedad Córdoba sobre la situación del secuestrado.
Correa hizo un llamado a Córdoba para que intercediera “por este secuestrado”, pero enfatizó en su advertencia a las FARC de que Ecuador no soportará que esa guerrilla secuestre a ecuatorianos.
Córdoba sirvió de intermediaria, junto al Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para la liberación de varios secuestrados colombianos en poder de esa guerrilla.
“Nosotros no vamos a soportar más esto (los secuestros)”, insistió Correa.
Remarcó que su país ha actuado de forma humanitaria con las dos guerrilleras de las FARC rescatadas del sitio que el Ejército colombiano bombardeó en territorio ecuatoriano el pasado 1 de marzo, al atacar un campamento clandestino del grupo irregular, donde murió el líder subversivo “Raúl Reyes”.
“Nos hemos comportado humanitariamente con las personas, a estas sobrevivientes guerrilleras se les atendió en el país, se les dio asilo en Nicaragua, porque así lo pidió Nicaragua y, (pese a eso) tiene secuestrados a ecuatorianos?... Están locos”, subrayó Correa.