Las consecuencias económicas de la crisis postelectoral ya se sienten en la capital. En los últimos días buena parte de la Carretera a Masaya (arteria vital de Managua) se ha visto obstruida por turbas orteguistas que a punta de morteros, palos y piedras han ahuyentado a los compradores.
Jaime Dávila, administrador del restaurante Marea Alta de la Zona Hippos, afirmó ayer por la tarde —mientras al menos unos 200 orteguistas lanzaban morteros a menos de una cuadra y obstruían el tráfico— que en el caso de la cadena de restaurantes de ese nombre, los disturbios de las últimas dos semanas representan una pérdida diaria de alrededor de 50 mil córdobas en ventas.
La cadena de restaurantes emplea actualmente a 66 personas, según indicó Dávila.
“Marea Alta tiene tres lugares, aquí se han bajado (las ventas) un 70 por ciento y un 90 por ciento en Galerías y Metrocentro, se hace la venta dos horas y se cierra... No sé si vamos a poder cubrir la planilla si continuamos así, y eso significa despido de empleados, porque no se puede, la carga es muy alta”, lamentó.
CAÍDA ES DEL 25%
Eduardo Fonseca, director ejecutivo de la Cámara de Comercio, informó que el comercio en la capital ha caído por lo menos un 25 por ciento.
Fonseca aseguró que esto ha incidido en las recaudaciones de tributos por la Dirección General de Ingresos (DGI). “Hemos tenido que cerrar algunos establecimientos comerciales porque la gente no se moviliza con la misma tranquilidad”, afirmó.
Agregó que la Cámara de Comercio también tiene reportes que indican que los mercados de Managua tuvieron una fuerte contracción y sus ventas han caído hasta en un 50 por ciento, debido a la misma razón: la inseguridad en la movilización de los ciudadanos.
PIERDE US$120 MIL EN RESERVACIONES
El gerente general del Hotel Real InterContinental Metrocentro, Hans Scholte, informó que el flujo de clientes en el hotel disminuyó desde antes de las elecciones, pero en los últimos días se ha acentuado y las reservaciones de extranjeros han sido canceladas.
“Nosotros hemos perdido hasta el día de hoy (ayer) 120 mil dólares, en pérdidas por cancelación de reservaciones, y ahí no estamos metiendo nada de restaurantes, teléfono, internet...”, detalló Scholte.
Aseguró que los días martes, miércoles y jueves es normal que los hoteles capitalinos estén a un ciento por ciento de su capacidad, pero ayer estaban entre un 50 y 60 por ciento.
De momento, en la entrada oeste del centro comercial Metrocentro y el hotel, se está construyendo un portón metálico para impedir el vandalismo, porque ocurrió hace pocos días que un grupo de orteguistas entró al parqueo y dañó varios automóviles.
NO HAY CLIENTES
Auxiliadora López andaba de arriba a abajo con unos cachorros de raza. Ella se dedica a vender perros y cuenta que en lo que va de la semana no ha vendido ni siquiera uno, cuando regularmente vende unos cuatro a la semana.
Situación similar relató la ejecutiva de ventas de la sucursal de una empresa de celulares en Metrocentro, Mirtha Martínez, quien se quejó de que gana por comisión y por culpa de los disturbios no ha vendido nada.
“No soy de ningún partido político y no me parece justo, esto trae daños al país, nunca vamos a cambiar, uno quiere trabajar tranquilo”, dijo.
Por su parte, Luis Omar Cantón, presidente de la cooperativa Metrotaxi, comentó que las “carreras” son nulas y que los taxistas están pidiendo adelantos de salario, lo cual no puede darles.
“Yo soy liberal, pero que se la den a Alexis ya, para poder trabajar y poder comer, porque les pago a ellos y le pago al centro (comercial) también y no hemos recogido nada”, expresó.