Un grupo latinoamericano pro defensa de la democracia solicitó hoy a la OEA que convoque a la Asamblea General a un período extraordinario de sesiones para analizar la presunta ruptura del orden democrático en Nicaragua tras las elecciones municipales del 9 de noviembre.
El John Adams Center for the Advancement of Democracy, con sede en Miami, en un comunicado dirigido a la Organización de Estados Americanos (OEA) afirmó que los comicios supuestamente fueron manipulados para alterar la voluntad popular de los nicaragüenses.
"Hay un quebrantamiento de los valores y principios fundamentales de la democracia que han engendrado una ruptura del orden democrático y el deficiente ejercicio de la democracia representativa", señaló la organización que tiene representantes de 20 países de Latinoamérica.
Esa situación, precisó, junto con "la violación a los derechos humanos y las libertades fundamentales provocan el actual y creciente deterioro al Estado de Derecho, lo cual se muestra como un obstáculo insuperable de la democracia en Nicaragua".
El grupo pidió a la OEA que "inmediatamente suspenda" a Nicaragua de su participación en esa organización y que desarrolle mecanismos de apoyo al pueblo nicaragüense que "mayoritariamente promueve la anulación de los comicios efectuados el 9 de noviembre y la realización de nuevas elecciones municipales con observación internacional de credibilidad".
La oposición liberal, encabezada por el diputado y candidato a la Alcaldía de Managua, Eduardo Montealegre, rechaza por "fraudulentos" los resultados dados a conocer por el Poder Electoral de Nicaragua, que dan como ganador al partido oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en 101 de los 146 alcaldías, incluida la capital del país.
El John Adams Center for the Advancement of Democracy tiene representantes de Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.