Nicaragua volvió hoy a criticar duramente al Gobierno de EE.UU. y al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, al acusarles de hacer "causa común" para deslegitimar las elecciones municipales y "derrocar" al Gobierno.
El embajador nicaragüense ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Denis Ronaldo Moncada, hizo esta reflexión en una sesión del Consejo Permanente dedicado a analizar el conflicto que vive el país tras los comicios municipales del 9 de noviembre y las supuestas injerencias de EE.UU. y de Insulza en los asuntos del país.
Moncada arrancó su intervención denunciando de nuevo la "política de "injerencia permanente" que Estados Unidos practica en contra del Gobierno y del pueblo nicaragüense.
Resaltó que Estados Unidos, organizaciones internacionales y, "sumado a ellos el secretario general", pretenden "desconocer" los resultados proporcionados por el Consejo Supremo Electoral (CSE).
Moncada los acusó de haber hecho "causa común para cumplir con su hoja de ruta dirigida a poner en tela de juicio, empañar y deslegitimar el proceso electoral".
Tras los comicios, Insulza expresó su preocupación por las dificultades surgidas en el recuento de los votos, mientras que EE.UU. destacó las presuntas "extensas" irregularidades en el proceso.
Según el CSE, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) ha ganado en 101 de los 146 municipios en disputa, pero la oposición, encabezada por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) rechaza el resultado y ha pedido el recuento de los sufragios.
El embajador nicaragüense subrayó que esa hoja de ruta tiene el objetivo de "desestabilizar" y provocar el "colapso" de las instituciones del Estado y del Gobierno.
Nicaragua calificó de "inaudito" que Insulza "se invista de una autoridad que ni el Estado, ni el Gobierno, ni el pueblo nicaragüense le han otorgado" para pronunciarse sobre las elecciones.
Insulza "se está convirtiendo en un mensajero oficioso de sectores interesados en descalificar y desestabilizar al Gobierno popular, legítimo y constitucional del presidente Ortega", afirmó Moncada.
El diplomático reiteró que la OEA "no es un supraestado, ni tiene funcionarios que estén por encima de los Estados".
Por todo ello, Nicaragua presentó un proyecto de resolución en la que insta a EE.UU. a que cese su "actitud de injerencia" en los asuntos del país y pide a Insulza que no se extralimite de sus funciones.
El representante permanente de Estados Unidos, Héctor Morales, rechazó las críticas de Moncada, al asegurar que su país "de ninguna manera" está interfiriendo en los asuntos internos de Nicaragua.
Morales se opuso a la propuesta de Nicaragua y presentó otro proyecto de resolución, enfocado hacia la resolución "pacífica" del conflicto, a la vez que pidió a la OEA que "haga oír su voz" en este asunto.