Si por la muestra presentada en este desfile se puede hacer un diagnóstico del diseño de modas en Nicaragua, se podría decir que nuestros diseñadores se empeñan en crear con mucha sobriedad y sencillez.
Y ciertamente no se espera la explosividad del francés John Galliano, pero las colecciones que presentaron los modistos nacionales, el pasado martes 18 de noviembre en el desfile del XIV Congreso Latinoamericano de Diseño, se caracterizaron por ser bastante clásicos y sobrios.
La pasarela, organizada por la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli) en el Hotel Camino Real, inició con la presentación de trajes de fantasía con inspiración en la cultura nicaragüense de Neftalí Espinoza. Varios de los diseños presentados ya han sido vistos en pasados certámenes de belleza como Miss Nicaragua.
Por otro lado, María Elena Cárdenas y Gladis Amador usaron telas suaves y frescas como la manta y el lino para crear diseños muy sencillos y conservadores.
María Elena Torres puso el toque tierno al desfile, con la presentación de su colección de vestidos para niñas, y Bertha Sánchez mostró cotonas con bordados algo étnicos en colores vistosos.
La colección de Soraya Membreño usó la escarcha y telas sicodélicas en trajes bastante uniformes en cuanto a diseño: torsos ajustados y faldas amplias; mientras Lilliam Téllez creó piezas sencillas y tradicionales en manta cruda. Damaris Núñez, por su parte, presentó vestidos satinados y con aplicaciones.
“Todo está bien logrado, sobre todo en ropa casual y en los aspectos de bordados artesanales. La fuerza de diseño se está formando, hay potencial y hay que cultivarla”, dijo Leonel Amador, delegado de Cuba en el congreso, acerca del desfile que presenció.