publicidad
Noticias | Servicios | Suplementos | Especiales | Magazine | Nicas en el Exterior | Publicidad | Contáctenos
Managua, 25/11/2009 -1:43 PM
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma

Noticias >> Política
Los orteguistas continuaron ayer imponiendo el caos en la ciudad de Managua. (LA PRENSA/M. esquivel)
Orteguistas pisotean derechos constitucionales
Turbas del FSLN pasan sobre una decena de derechos constitucionales, afirma el jurista Gabriel Álvarez
Edmundo Jarquín asegura que las confrontaciones se han elevado al nivel de terrorismo de Estado
Arlen Cerda
politica@laprensa.com.ni
publicidad
Batalla contra reelección

El candidato a Alcalde de Managua y también diputado constitucional de la Asamblea Nacional, Eduardo Montealegre, aseguró ayer que los diputados de la oposición trabajarán unidos para evitar cualquier intento de reforma constitucional que permita la reelección del presidente Daniel Ortega.

Montealegre explicó que los diputados de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), a la cual él pertenece, y los del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) permanecerán unidos para garantizar al menos la mayoría simple de la Asamblea, es decir 47 de los 92 diputados.

El artículo 147 de la Constitución Política impide a Ortega reelegirse por un período consecutivo cuando concluya su mandato en el 2012 o hacerlo después, porque ya ha sido Presidente en dos ocasiones.

Sin embargo, Ortega lograría anular esta prohibición a través de una reforma parcial a la Constitución, para lo cual urgiría el voto de la mayoría calificada de la Asamblea, que son 56 de los 92 votos, y la bancada sandinista ya cuenta con el de sus 38 diputados.

Montealegre también aseguró que seguirán reclamando por el fraude de las elecciones municipales del 9 de noviembre, en las que el tribunal electoral da la ventaja al gobernante Frente Sandinista en una creciente cantidad de municipios, que ahora suman 106 de los 146 que eligieron a sus autoridades.

Sin embargo, el opositor subrayó que evitarán cualquier enfrentamiento con los grupos orteguistas y agotarán sus reclamos por las vías legales.

El dirigente del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Edmundo Jarquín, agregó que no permitirán que se imponga el fraude porque estima que eso arriesgará cualquier futuro electoral del país.

Jarquín explicó que para eludir los enfrentamientos evitarán también las concentraciones fijas, como en las que las turbas orteguistas los sitiaron el martes en Managua y en cambio harán protestas “más móviles y sorpresivas”, sobre las que prefirió no revelar detalles.

Terrorismo de Estado

El dirigente del MRS, Edmundo Jarquín, aseguró que el gobierno de Daniel Ortega “ha escalado las confrontaciones a un terrorismo de Estado”. Explicó que las fuerzas de choque, que impiden cualquier manifestación de la oposición, han derivado en fuerzas paramilitares que destruyen propiedades y atacan a medios de comunicación, como ha ocurrido en Managua y León.

Las turbas orteguistas, que moviliza el gobernante Frente Sandinista (FSLN) en Managua y otras ciudades del país para impedir cualquier manifestación política de la oposición, violan una decena de derechos individuales, políticos y sociales establecidos en la Constitución Política, según el jurista y experto en derecho constitucional, Gabriel Álvarez.

Desde el pasado 9 de noviembre, cuando se celebraron las elecciones municipales en 146 de los 153 municipios del país, el FSLN ha movilizado a trabajadores del Estado y simpatizantes armados de garrotes, piedras, morteros y tiradoras para imponer el terror en León y Managua, principalmente.

El martes en la capital, las turbas orteguistas cercaron por los cuatro costados una concentración de la oposición que pretendía marchar en contra de los resultados electorales provisionales que consideran fraudulentos, por dar una cuestionada victoria al partido de Gobierno.

Los simpatizantes orteguistas y sus medios oficiales aseguran que estas concentraciones rojinegras se tratan de una expresión del pueblo que quiere defender el voto del FSLN.

Sin embargo, Álvarez dijo a LA PRENSA que “no es posible que se disfrace de celebración lo que en realidad es una obvia violación a los derechos de los demás nicaragüenses”.

IRRESPETAN LÍMITE DEL DERECHO

Según Álvarez, el estado de sitio a la capital impuesto por los orteguistas desde el lunes pasa por alto el principio básico de los derechos individuales que contempla la Constitución Política en el segundo párrafo de su artículo 24: “Los derechos de cada persona están limitados por los derechos de los demás, por la seguridad de todos y por las justas exigencias del bien común”, pues los simpatizantes de Ortega se creen los únicos con derecho a manifestarse y se lo impiden a otros.

El experto mencionó que algunos de los derechos constitucionales que violan estas concentraciones orteguistas son el derecho a la libre circulación y movilización, la libertad individual de expresarse como persona o de manera colectiva, y la seguridad e integridad física por el uso de armas cortopunzantes, piedras y morteros en contra de quienes no apoyan a Ortega.

Afirmó que también violan la libertad de comercio, porque la tensión y los enfrentamientos obligan al cierre de los negocios y por la misma situación se amenaza el derecho a la vida y se restringen los derechos a la educación y la salud, cuando los tranques impiden este acceso a las personas o éstas se limitan por temor a la violencia.

La crisis post electoral, surgida a partir de los cuestionados resultados electorales del CSE, ha dejado varios ciudadanos y policías heridos, cuantiosos daños a la propiedad privada y al comercio de la capital, que amenazan con aumentar debido al sitio que mantienen los simpatizantes del FSLN.

El jurista destacó que la violación a “una gran gama de derechos” no sólo es de los simpatizantes orteguistas hacia los simpatizantes liberales o de la oposición, sino en contra de toda la ciudadanía que se ve afectada.

Álvarez también criticó cómo el Gobierno y sus medios desarrollan un discurso en el que “se ha tratado de presentar a los victimarios como víctimas, porque dicen que los llegan a provocar, que el periodista los provoca, que el que pasa por las rotondas (donde hace meses acampan supuestos rezadores afines al Gobierno) los provocan y eso revela la visión antidemocrática del ejercicio del poder, de arrogarse y de creerse los llamados por la Divina Providencia y los únicos intérpretes de las necesidades del pueblo y que todo aquel sector que piense lo contrario se convierte en un oligarca, que no debe tener los mismos derechos que ellos”.

Según Álvarez, “el Gobierno profundiza la división de los nicaragüenses bajo un falso discurso de amor”, que responde en realidad a “una visión totalitaria que cree que sólo los sandinistas tienen derecho a protestar”, como lo plantea Ortega al llamar “pueblo” a sus simpatizantes y “oligarcas” a los demás.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda